Serie periodística en 8 partes
Bolivia instrumentalizada: La red que capturó un Estado
Una investigación de ocho partes de El País reconstruye cómo, en su primer semestre, el gobierno de Rodrigo Paz Pereira comprometió el litio y permitió que una red sin cargo condujera el Estado.
Bolivia llega a la mitad de 2026 con tres datos verificables que, leídos juntos, forman una cadena: el mayor depósito de litio del mundo comprometido sin términos publicados, una deuda que cuesta el doble que hace catorce años y un asesor extranjero sin cargo que opera desde el núcleo del poder.
El País invirtió seis meses en reconstruir esa cadena. Esta es la investigación en ocho partes.

La primera examina el punto de quiebre: inflación del 20%, déficit del 12% del PIB y reservas internacionales caídas de 15.000 a menos de 2.000 millones de dólares en diez años. En ese agotamiento, Rodrigo Paz Pereira ganó el balotaje con el 54,5%. El resultado no reveló, exactamente, a quién le estaban abriendo la puerta.
► PARTE 1. Bolivia, el país que llegó quebrado a las urnas

La segunda identifica quién entró. Fernando Cerimedo, consultor argentino sin cargo oficial, fue presentado por el vicepresidente Lara como “el asesor personal” del presidente. Su presencia en reuniones de gabinete está documentada. Su historial incluye el relato de fraude en Brasil en 2022 y la estrategia que proyectó a Milei hacia el movimiento MAGA. Un círculo de seis personas sin cargos toma las decisiones estratégicas del gobierno.
► PARTE 2. Fernando Cerimedo, el hombre de MAGA que asesora a Paz

La tercera traza la arquitectura internacional. El 5 de diciembre de 2025, el New York Times documentó que Brad Parscale —exjefe de la campaña de reelección de Trump— es socio de Cerimedo en la consultora Numen y viajó a Bolivia para implementar herramientas de microsegmentación electoral. El patrón se repite en tres victorias: Argentina 2023, Bolivia 2025, Honduras 2025, con la misma reorientación geopolítica en cada caso.
► PARTE 3. Numen y Parscale: la máquina de ganar elecciones opera en Bolivia

La cuarta examina el litio. Bolivia tiene el mayor depósito del mundo, pero no reservas certificadas. Sus salmueras hacen inviable la extracción convencional, y el memorando con Estados Unidos carece de términos publicados. La parte propone separar control estratégico de operación técnica y advierte que los 479 millones en condenas de arbitraje también pesan como debilidad negociadora.
► PARTE 4. El litio de Bolivia: garantías, condiciones y disputas no elegidas

La quinta analiza Starlink. En 77 días desde la asunción de Paz Pereira, una empresa prohibida por razones de soberanía digital pasó a ser operativa. El ecosistema que sigue incluye a Palantir Technologies, con conexión institucional directa al gobierno de Trump. Tres proyectos de ley que regularían la vigilancia masiva llevan meses sin debate en Cámaras y Asamblea.
► PARTE 5. Starlink en Bolivia: ¿Conectividad o soberanía comprometida?

La sexta documenta lo que Honduras reveló el 29 de abril de 2026: 37 audios verificados mostraron que la red no solo gana elecciones, también negocia compromisos de política pública, incluida legislación favorable a empresas de inteligencia artificial y cesión de territorios. El portal que los publicó recibió cerca de 40.000 intentos de ataque cibernético cuatro días después.
► PARTE 6. HondurasGate: Lo que Bolivia tiene que escuchar

La séptima traza el espejo con Argentina: las mismas medidas, el mismo orden, los mismos socios institucionales, dos años después. Los bonos al 9,45% —casi el doble del 4,95% de 2012— son el costo objetivado de un ciclo de deterioro. La Ley 1720, aprobada en abril y abrogada en mayo bajo bloqueos que dejaron dos muertes, prueba la distancia entre la ingeniería electoral y la gobernabilidad real.
► PARTE 7. Bolivia, Argentina y Honduras: la misma consultora, el mismo programa económico

La octava examina cinco escenarios para Bolivia entre 2026 y 2035. En el más peligroso, que no es el más visible, la democracia formal sobrevive, pero el poder real opera en otra parte, los contratos se firman sin debate público y Bolivia llega a 2030 con el patrón de siempre: extractivismo, deuda y un Estado que administra la pobreza sin resolverla.
► PARTE 8. Bolivia en la próxima década: Escenarios posibles

Fernando Cerimedo: el asesor sin cargo ni registro
Fernando Cerimedo no figura en ningún organigrama oficial. Pero el vicepresidente Lara lo presentó como “el asesor personal” del presidente, y su presencia en fiestas y reuniones de gabinete está documentada. Su historial incluye el relato de fraude en Brasil en 2022 y la estrategia que internacionalizó a Milei. El 30 de abril de 2026, el senador Roca formuló preguntas y exigió explicaciones. Solo recibió amenazas. Esa es Bolivia en mayo de 2026.








