Crónica política de la semana
De la implosión de Libre al “efecto Audi” de Espinoza
El Gobierno trata de recuperar la iniciativa mientras se acumulan los escándalos, se abren crisis políticas y se ajustan cuentas con los aliados. El problema de la gasolina ha agotado la paciencia popular e industrial
La interna está siendo terrible, La semana marcada en rojo para darle un nuevo impulso reformista al proyecto de Rodrigo Paz se ha convertido en una pesadilla llena de purgas, escándalos, ajustes de cuentas y algún que otro mea culpa. Por si fuera poco, el vacío al frente, que siempre le daba cierta “tranquilidad”, empieza a registrar aspirantes a “alternativa”.
El plan era aparentemente simple: Presentar la Ley de Inversiones y viajar a Yacuiba y Guayamerín para entregar obras y promesas sentando presencia en las fronteras y rematar con la definitiva (de momento) reestructuración del ejecutivo. ¿Qué podía salir mal?
Pues al final, casi todo.
El lunes en la tarde se presentó la Ley de Inversiones en las redes sociales, pero la “defensa” del ministro Gabriel Espinoza se convirtió en un monotema sobre la compra de su Audi Q4 e-tron, eléctrico y con el cambio a 6,96, aunque registrado en apenas 50.000 bolivianos que no aparecía en ningún lado de sus declaraciones juradas y que el ministro responsable de gestionar la crisis quiso despachar como un “tema de cocina” y un “error de su tramitadora” que se va a subsanar.
El texto de la Ley había sido un híbrido liberal – nacionalista mucho más reflexionado que todos los artículos que se quisieron meter de tapadillo en el decreto supremo 5503. Habla de libertad y seguridad jurídica y a la vez establece una Agencia para fiscalizar, un Plan Nacional para orientar y una tabla de puntajes para evaluar las inversiones que obtendrán beneficios contra el IUE y no en base a las promesas. Tiene trampas y vacíos, como la gestión de los recursos de la Gestora, la amplitud de las APP que pueden ocultar privatizaciones encubiertas y un silencio administrativo de la Asamblea en 45 días que puede eludir controles pertinentes sobre proyectos de recursos naturales, pero por lo general nadie la consideró muy ideologizada o de parte.
Las cuentas
El problema para el gobierno es que la bancada clave, Libre, voló por los aires ese mismo martes en el que Tuto y Tomasa empezaron a hablar de transfugios y traiciones, y Branko y Zegarra respondieron que no son “pongos de nadie” y que se deben a sus bases. Otra bancada rota, esta con 39 diputados y 12 senadores claves para todo.
La posición de Libre es de máximos y supone un alejamiento total: Sin cambiar la Constitución no hay Ley que cuele, porque todo está atado y bien atado en el texto madre. Son muchos los analistas que se lo vienen señalando aun cuando la respuesta recurrente es: no hay consensos, como si fuera sinónimo de no es necesario. La posición servirá para la Ley de Hidrocarburos, la de Energía y cualquier otra.
El presidente sigue poniendo paños fríos a sus palabras del 6 de agosto tratando de reconocer el liderazgo político de los jefes de los partidos, pero por el momento no cuela.
Samuel Doria Medina también ha elevado el tono de sus críticas, aunque se atiene a negociar. Tras la salida de José Luis Lupo de la presidencia y la consiguiente purga de sus “cuotas” en el gabinete – como Wilson Santamaría -, el mismo Doria Medina anunció que saldría un tiempo del país por cuestiones estrictamente de salud, pero que seguiría vigilante. Como sea, la negociación se complica.
El Audi
Paz trató de remontar el vuelo en los viajes consecutivos al Chaco y Guayamerín. En el Chaco entregó algunas obras completadas en 2019 y que sigue sin accesos, como la Terminal de Yacuiba, y en Guayamerín justamente habló de los accesos al puente, una de sus infraestructuras favoritas, que conectará el Beni con Brasil y cuyo acuerdo ya se alcanzó en pasadas gestiones.
El tema sin embargo siguió siendo la compra del Audi del ministro de Economía, su forma de despachar el caso y, finalmente, la amenaza implícita al periodista que levantó el caso. Espinoza utilizó el Ministerio de Economía para defender su compra y advertir que se está auditando una deuda de tres millones con el canal del periodista en cuestión. Espinoza quizá quiso denunciar chantaje, pero quedó al revés.
De momento no ha presentado renuncia ni se la espera. Espinoza era un consultor con aspiraciones políticas que trabajó en el programa de Rodrigo y luego se sumó como “capitán anti-inflación” al de Samuel. En el gabinete ha logrado adherirse al núcleo duro y desde ahí le ha ganado el pulso a Lupo, ha entablado conversaciones con el FMI y viene gestionando la liberación del dólar. Paz depende en buena medida de su éxito, aunque su permanencia ponga de nuevo, una vez más, la solvencia ética del gabinete. Hizo ruido el filósofo HCF Mansilla en el programa de Mery Vaca cuando catalogó al gobierno, además de corrupto, de ser una “élite profundamente ineficiente”. No se puede decir más claro.
La gasolina
Mientras el Gobierno trata de gestionar sus escándalos y disputas políticas, la “ineficiencia” hace mella en el día a día. El dólar se dispara, la carne sigue inaccesible, el pollo se eleva y la gasolina escasea generando malestar en la calle, en el transporte y también en las cámaras agropecuarias, que ven amenazada su producción por la falta de combustible subvencionado.
Y es que estos días en los que se ha debatido mucho el contenido del libro Santa Cruz SA, que analiza el papel del Estado en el desarrollo de la región oriental, ha vuelto a quedar en evidencia que la libre importación de combustibles, ya autorizada hace muchos meses, no ha dado resultados.
El gobernador de Santa Cruz ha prometido crear una suerte de agencia público – privada – habrá que ver los términos – para importar con autorización del Gobierno, y Branko Marinkovic habla de una nueva Ley Corta que reduzca el impuesto al combustible a solo el 3%. Veremos resultados.
El frente
Al frente Evo Morales sigue siendo el principal referente del bloque popular aun cuando su rechazo en ese mismo bloque es amplio. La ausencia de voces lo propicia.
Mientras, Edmand Lara sigue en proceso de rehabilitación, cada vez más firme: sus estrategas le han planteado agarrar solo dos temas, corrupción y seguridad, y con ello ser azote del Gobierno sin estridencias ni amenazad, mientras recupera la conexión con las organizaciones sociales y los grupos populares a lo largo y ancho del país. Una campaña larga con miras a 2030 con una estación intermedia: el revocatorio de 2027 que hoy por hoy, con el Tribunal Supremo Electoral actual, se ve poco factible.
Queda mucho para cualquier cosa, más al ritmo que se planifica la gestión. Veremos.








