Sin fecha para resolver la crisis, Gobierno anuncia abastecimiento gradual de combustibles
El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, pidió disculpas por las extensas filas en los surtidores y reconoció que todavía no existe una fecha definida para superar la crisis. Mientras tanto, el Gobierno anunció que YPFB comenzará a regularizar de manera paulatina la distribución de gasolina y posteriormente de diésel.
La escasez de combustibles continúa generando largas filas y dificultades para transportistas y sectores productivos en distintas regiones del país. Frente a este panorama, el Gobierno admitió que todavía no cuenta con un plazo concreto para resolver el desabastecimiento, aunque aseguró que trabaja en una solución.
El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, pidió disculpas a la población por las horas de espera en los surtidores y explicó que no quiere comprometer una fecha que posteriormente no pueda cumplirse.
“Estamos trabajando en la solución y la solución va a llegar pronto”, afirmó la autoridad, aunque evitó precisar cuándo se normalizará completamente el suministro. También atribuyó parte de la crisis a irregularidades dentro de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y sostuvo que existe corrupción “fuera y dentro” de la estatal, situación que, según dijo, debe cambiar.
En paralelo, el ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, informó que YPFB asumió el compromiso de comenzar a regularizar el abastecimiento desde este fin de semana.
La distribución será gradual. Primero se buscará garantizar la disponibilidad de gasolina y posteriormente se avanzará con el diésel, de acuerdo con Justiniano, quien reconoció que la falta de carburantes genera preocupación tanto en el sector productivo como en la población.
“Lo esencial es que el presidente de Yacimientos se comprometió de que desde el día de ahora y paulatinamente iba a empezar a abastecer ya de gasolina, posteriormente en el tema diésel”, señaló.
Filas de hasta 200 metros
Mientras el Gobierno anuncia medidas para enfrentar la emergencia, las filas continúan en diferentes ciudades del país.
En Santa Cruz, los vehículos formaron largas colas en distintos puntos. En la doble vía a La Guardia, las filas llegaron a aproximadamente 200 metros sobre el segundo anillo, mientras que en sectores del cuarto anillo la presencia de camiones, motorizados y vehículos pesados generó congestión.
Algunos conductores denunciaron que llevan hasta cuatro días esperando para conseguir diésel, situación que les impide trabajar y afecta directamente sus ingresos familiares.
En La Paz, la espera para cargar combustible alcanzaba al menos tres horas en algunos surtidores, como el ubicado en la avenida Montes. Otros puntos, sin embargo, no contaban con diésel ni gasolina.
En Santa Cruz también se reportaron largas filas en sectores como la radial 10 y la carretera a Cotoca. Transportistas señalaron que deben pasar la noche en sus vehículos, incluso sin condiciones adecuadas para alimentarse o acceder a servicios sanitarios.
La falta de combustible también repercutió en el transporte interdepartamental en Cochabamba, donde la escasez afectó las operaciones en la Terminal de Buses, en plena temporada de actividades por la Festividad de Urkupiña en Quillacollo.
YPFB deberá explicar la crisis
Ante la persistencia del desabastecimiento, el presidente del Comité pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, informó que la institución invitó al presidente de YPFB, Sebastián Daroca, a una reunión prevista para este lunes a las 9:00.
El objetivo es que la autoridad explique ante el directorio cívico las causas de la falta de carburantes y las medidas previstas para enfrentarla.
Cochamanidis advirtió que la crisis no solo afecta al transporte, sino también a la educación y a las actividades productivas. Señaló que la disponibilidad de diésel es fundamental para los productores de las provincias y cuestionó que existan surtidores sin combustible.
El pedido de explicaciones se suma a las disculpas expresadas esta semana por el presidente Rodrigo Paz, quien reconoció la gravedad de la situación y calificó la falta de combustible como “un dolor en el pecho”.
Por ahora, el Gobierno apuesta por un abastecimiento gradual, mientras evita establecer una fecha para la normalización total del suministro. La población y los sectores afectados deberán continuar enfrentando las largas esperas hasta que la distribución se regularice.








