Transporte pesado se declara en emergencia por la escasez de diésel y advierte medidas de presión
El dirigente del transporte pesado, Juan Carlos Borda, afirmó que la escasez de diésel ha llegado a un punto crítico, con camiones que permanecen hasta una semana esperando cargar combustible. El sector exige una explicación oficial y no descarta movilizaciones.
El transporte pesado se declaró en estado de emergencia debido a la persistente escasez de diésel en distintos puntos del país y advirtió que analiza asumir medidas de presión ante la falta de soluciones al problema.
El dirigente del sector, Juan Carlos Borda, denunció que los transportistas continúan soportando largas filas en los surtidores, donde muchos conductores deben permanecer varios días e incluso semanas para abastecerse de combustible.
“Los compañeros siguen durmiendo en las filas, se sigue agrediendo, no hay solución y no se ve una respuesta de Yacimientos ni de la ANH”, manifestó.
Borda informó que este martes el sector sostendrá reuniones con sus federaciones y con la Confederación del Transporte Pesado para definir una posición conjunta frente a la crisis. Asimismo, indicó que esperan reunirse con representantes de YPFB para conocer las razones del desabastecimiento.
El dirigente señaló que la situación ha llegado a un límite y cuestionó que, pese al incremento del parque automotor y la demanda de carburantes, continúen registrándose problemas de abastecimiento en el país.
Consultado sobre las causas de la escasez, afirmó que existe la percepción de que el Estado enfrenta dificultades para financiar la importación de combustibles. “Se presume eso porque no se encuentra otra explicación. Siempre se habló del contrabando o de la venta en bidones, pero son situaciones que ya existían anteriormente”, sostuvo.
Borda también observó la decisión gubernamental de flexibilizar la importación de combustibles por parte de privados, medida que, a su juicio, refleja las dificultades para garantizar el suministro mediante los mecanismos habituales.
Por otra parte, cuestionó la falta de control sobre los vehículos indocumentados o “chutos”, señalando que muchos de ellos acceden a combustible subvencionado. En ese contexto, rechazó cualquier posibilidad de una nueva nacionalización de estos motorizados, argumentando que ello incrementaría aún más la demanda de carburantes.
El representante del transporte pesado también criticó el trabajo de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), asegurando que los controles actuales son insuficientes para enfrentar el problema.
Mientras persisten las filas en los surtidores, el sector aguarda respuestas oficiales y no descarta asumir nuevas acciones si no se garantiza el abastecimiento regular de diésel en el país.








