“Sincerar el precio”: Gobierno explica el nuevo esquema para grandes consumidores
El ministro Marcelo Blanco explicó que el precio para los grandes consumidores tendrá una actualización periódica y estará vinculado al comportamiento del mercado internacional
El precio del diésel para los grandes consumidores dejará de estar sujeto a una tarifa fija y comenzará a variar de acuerdo con las condiciones del mercado internacional. El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, explicó que el nuevo esquema busca “sincerar el precio” del combustible y acercarlo al costo real de importación, mientras el Gobierno apuesta por una mayor participación privada para incrementar la oferta en el país.
Durante una conferencia de prensa, Blanco explicó que el precio referencial establecido para los grandes consumidores comenzará a generar información sobre su variabilidad después de cinco días hábiles. Para ello se tomará como referencia el comportamiento del petróleo Brent, además de los costos de logística, transporte, seguros, impuestos y otros componentes vinculados a la importación.
“Lo único que estamos haciendo es sincerar el precio”, afirmó el ministro, al señalar que la intención es que el costo que pagan los consumidores de mayor volumen se aproxime a las condiciones del mercado internacional y genere incentivos para que empresas privadas ingresen al negocio de importación y comercialización de diésel.
El nuevo esquema diferencia a los consumidores según el volumen que requieren mensualmente. Blanco explicó que quienes utilizan entre 120 y 5.000 litros para consumo propio y adquieren el combustible en estaciones de servicio no estarán sujetos al precio referencial de Bs 18 mientras mantengan su consumo habitual. En cambio, los clientes directos que demandan entre 5.000 y 19.999 litros y los grandes consumidores o “gracos”, con requerimientos de 20.000 litros o más al mes, estarán alcanzados por el nuevo esquema.
Los transportistas, familias y particulares que consumen menos de 120 litros continuarán pagando Bs 9,80 por litro, de acuerdo con la explicación de la autoridad.
Más importadores para aumentar la oferta
Más allá del precio, el Gobierno presentó el nuevo esquema como un cambio en la estructura de comercialización de combustibles. Blanco sostuvo que durante años YPFB concentró la importación de diésel, lo que, según su explicación, desincentivó el ingreso de empresas privadas al mercado.
La apuesta ahora es abrir espacio a nuevos proveedores que puedan importar y comercializar combustible, siempre que cumplan los requisitos establecidos por las autoridades. El Ejecutivo considera que una mayor participación privada permitirá incrementar la oferta y reducir las dificultades que actualmente enfrenta el país para garantizar el abastecimiento.
El ministro, sin embargo, aclaró que la normalización no será inmediata y que existe un periodo de transición. Las autoridades evitaron establecer una fecha concreta para la desaparición de las filas en los surtidores y pidieron paciencia a la población.
Gobierno apunta al contrabando
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, vinculó la crisis de abastecimiento con factores internacionales y con el contrabando de diésel. Explicó que el precio internacional del petróleo Brent llegó a subir desde un rango de entre 60 y 65 dólares hasta los 126 dólares y que actualmente se encuentra alrededor de los 90 dólares.
A esta situación se suma, según Aramayo, la reducción del tránsito de embarcaciones por el estrecho de Hormuz, en medio del conflicto en Medio Oriente, lo que afecta tanto el precio como la disponibilidad de combustibles.
Pero el Gobierno también puso el foco en lo que denominó “microcontrabando”. Aramayo sostuvo que parte del diésel subvencionado sale ilegalmente del país desde estaciones de servicio, cisternas y tanques, generando un costo para el Estado.
“Hay que ser honestos, hemos enfrentado o estamos enfrentando una situación de microcontrabando”, afirmó.
Según la autoridad, la diferencia entre el precio del combustible en Bolivia y el valor en los países vecinos convirtió durante años al diésel en un producto atractivo para el comercio ilegal. El Ejecutivo considera que acercar el precio de los grandes consumidores a las condiciones internacionales reducirá ese incentivo.
Un nuevo rol para YPFB
El cambio también implica una modificación en el papel de YPFB dentro del mercado de combustibles. El Gobierno pretende que la estatal deje de concentrar la importación y permita una mayor participación de empresas privadas.
Aramayo adelantó, además, que hasta finales de año el Ejecutivo planteará un nuevo modelo de gobernanza para el sector hidrocarburífero y anunció que durante las próximas semanas se conocerán nuevas medidas.
En cuanto a la gasolina, el ministro de la Presidencia señaló que su abastecimiento avanza hacia la normalización y diferenció su situación de la del diésel, al considerar que el contrabando de este último representa un problema de mayor magnitud.
El Gobierno sostiene que el nuevo esquema busca resolver las distorsiones que, según las autoridades, terminaron generando escasez, filas y un mercado paralelo. La apuesta oficial es que el precio ligado al mercado internacional y la entrada de nuevos importadores permitan aumentar la oferta y recuperar progresivamente la normalidad en el abastecimiento.








