Cambio climático
El 'Súper Niño' y los efectos que podría provocar en Bolivia
“Lo que no podemos es subestimar este periodo, porque en los próximos meses vamos a tener afectación en el sistema alimentario”, alertó el investigador climático Julio Rojas
Bolivia podría enfrentar un escenario climático crítico ante la llegada de un 'Súper Niño', una versión extrema del fenómeno de 'El Niño' que podría elevar hasta 3,5 grados por encima de lo normal la temperatura del océano Pacífico.
Expertos advierten que el fenómeno podría generar un importante déficit hídrico en el altiplano y otras regiones del país, con sectores donde las precipitaciones podrían llegar a niveles mínimos. Esta situación afectaría principalmente a las zonas rurales y a la producción agrícola.
Falta de agua afectaría la producción
La falta de agua durante la etapa de siembra podría dificultar la germinación y el desarrollo de los cultivos, con posibles repercusiones en las cosechas y, posteriormente, en el abastecimiento de alimentos.
A este escenario se suman temperaturas extremas, frentes fríos y heladas fuera de temporada que ya estarían afectando algunas regiones. Estos cambios pueden perjudicar la germinación y el crecimiento de los cultivos.
Impacto El impacto también podría alcanzar a los principales cuerpos de agua del país
“Lo que no podemos es subestimar este periodo, porque en los próximos meses vamos a tener afectación en el sistema alimentario”, alertó el investigador climático Julio Rojas.
El impacto también podría alcanzar a los principales cuerpos de agua del país. Rojas advirtió que el lago Titicaca podría registrar una nueva reducción de sus niveles, incluso por debajo de lo observado durante la sequía de 2023.
Durante el fenómeno de 'El Niño' de 2023-2024, el lago Titicaca registró una disminución de más de 60 centímetros y unas 85.000 hectáreas de totorales resultaron afectadas, según los datos citados por el especialista.
Sequías extremas y lluvias torrenciales
Ahora, ante la posibilidad de temperaturas de hasta 3,5 o 3,6 grados por encima de lo normal, la situación podría agravarse. El lago Poopó también se encuentra entre los cuerpos de agua bajo riesgo, debido a la sequía extrema que afecta a la región andina.
“Es muy probable que llegue a niveles mínimos. Esperemos que no se llegue a secar”, sostuvo Rojas sobre el lago Poopó.
Mientras el altiplano podría enfrentar escasez de agua, algunas regiones de la Amazonía y el oriente boliviano podrían registrar el efecto contrario, con mayores precipitaciones.
Por su parte, el docente investigador Oscar Paz Rada, respalda que de las experiencias anteriores se podría inferir que la principal amenaza asociada a un Super El Niño para Bolivia es la disminución de la disponibilidad de agua. Sin embargo, no se debe dejar de lado otras implicaciones relacionadas como la disminución en la recarga de acuíferos, embalses y lagunas altoandinas.
Lo preocupante también se traslada al sector de la agricultura ya que gran parte de ella en Bolivia tiene una fuerte dependencia de las precipitaciones.
¿Estamos preparados?
Ante este panorama, especialistas pidieron a las autoridades nacionales, departamentales y municipales anticipar medidas de prevención. El monitoreo climático será permanente y los próximos reportes determinarán si será necesario activar nuevos protocolos de intervención o ajustar las medidas vigentes.
Las lecciones del pasado muestran que Bolivia debe fortalecer la gestión de recursos hídricos, mejorar los sistemas de alerta temprana, promover una agricultura más resiliente y desarrollar estrategias efectivas de prevención de incendios. Ante este escenario los analistas se preguntan si los municipios y las gobernaciones ¿están preparados, o están preparándose?
¿Ayuda internacional?, Paz y el plan de contingencia
“Es indiscutible que ahora llega el Super Niño, que va a ser peor que El Niño”, alertó recientemente el presidente Rodrigo Paz y anunció que ya se prepara un plan de contingencia y se busca ayuda internacional y así garantizar los suficientes recursos para enfrentar un “impacto incalculable”.
“Buscamos tener los recursos para suplir de la mejor manera algo que tiene un impacto incalculable”, aseguró Paz y agregó que el Gobierno ya tiene previsto un plan de contingencia.








