Transporte pesado alista medidas de presión por escasez de diésel; Gobierno admite problemas en YPFB
El sector convocó a una asamblea para el día viernes en donde definirá protestas contra YPFB y la ANH, cansados de las largas filas y la irregularidad en la provisión de carburantes.
El transporte pesado de Tarija ingresó en estado de emergencia y convocó a una asamblea departamental para este viernes, donde definirá medidas de presión ante la persistente escasez de diésel que afecta al país. La convocatoria coincide con el reconocimiento del presidente Rodrigo Paz sobre las dificultades estructurales que enfrenta Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para garantizar el abastecimiento de combustibles.
El dirigente del transporte pesado, Juan Carlos Borda, informó que las bases de Tarija sostendrán una reunión paralela a otros encuentros convocados en Santa Cruz y La Paz, con el objetivo de coordinar una respuesta conjunta a nivel nacional.
Borda explicó que el sector permanece en estado de emergencia debido a que las filas en los surtidores continúan, principalmente durante los fines de semana, cuando la provisión de diésel prácticamente se paraliza.
"Esto ya no se puede aguantar. Llegan los viernes, sábados y domingos y no se consigue combustible. Los compañeros tienen que dormir en las filas de los surtidores esperando poder cargar", afirmó.
El dirigente aclaró que, por el momento, el transporte pesado no plantea bloqueos de carreteras, aunque anticipó que la asamblea definirá otras acciones de protesta dirigidas contra YPFB, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y el Gobierno nacional.
Recordó que la Confederación del Transporte Pesado sostuvo reuniones con las autoridades nacionales; sin embargo, aseguró que los compromisos asumidos no se tradujeron en soluciones.
Denuncian mercado negro
Borda también advirtió sobre el crecimiento del mercado negro de combustibles, señalando que mientras en los surtidores escasea el diésel, el producto puede encontrarse de manera ilegal a precios que duplican la tarifa oficial.
"Lo raro es que combustible no hay en los surtidores, pero aparece en la bolsa negra. Los compañeros terminan comprando a 14 o 15 bolivianos el litro", denunció.
Según explicó, esta situación genera mayores costos para los transportistas, quienes en muchos casos deben adquirir diésel a precios elevados para poder retornar de sus viajes.
Gobierno admite problemas
En medio del reclamo del sector, el presidente Rodrigo Paz reconoció que el desabastecimiento de diésel continúa afectando al país y expresó su preocupación por el funcionamiento de YPFB.
El mandatario sostuvo que la empresa estatal enfrenta problemas estructurales que requieren decisiones de fondo, al igual que la Agencia Nacional de Hidrocarburos.
Paz señaló que, una vez superados los 53 días de conflictos y bloqueos registrados en el país, el Ejecutivo considera que existen mejores condiciones para adoptar medidas orientadas a solucionar la crisis energética.
La escasez de combustibles se agravó durante las movilizaciones registradas entre junio y julio, cuando los bloqueos dificultaron el transporte de carburantes. No obstante, pese al restablecimiento del tránsito en las carreteras, el abastecimiento de diésel continúa siendo irregular en diferentes regiones del país.





