De Spacewar! a “Llamalandia”: así juega Bolivia el Día del Gamer
29 de agosto: del primer juego en un tubo de rayos catódicos a los prototipos hechos en La Paz, Santa Cruz o Cochabamba, el videojuego también es parte de nuestra historia.
La efeméride es joven, pero precisa: el Día del Gamer nace en 2008 de la mano de las revistas españolas Hobby Consolas, PlayManía y PCManía, con la idea de dedicar una jornada a la cultura del videojuego más allá del cliché del “freak”. Hoy es global.
Pequeña intro
Antes de Mario y Master Chief hubo laboratorio y chispa: OXO (ta-te-tí en computadora) apareció en 1952; Tennis for Two en 1958 puso una “pelota” en un osciloscopio; y Spacewar! (1962, MIT) disparó cohetes en un PDP-1, encendiendo la mecha de la era interactiva.
Bolivia: hay movimiento y pixel local
El ecosistema criollo crece entre jams, talleres y pura terquedad creativa. Desde 2013, el Bolivia Tech Hub impulsa encuentros como la Global Game Jam, y por sus mesas ya pasaron proyectos que jugaban con íconos locales, desde el Ekeko y Wiracocha hasta el perro Petardo, además de estrenos como Evo el juego (Grover Suntura) o Pray for Play (Kevin Herrera).
En Santa Cruz, el estudio Xiara lanzó Anata Carnival (2017), inspirado en la fiesta andina de la cosecha, como carta de presentación de una escena que busca profesionalizarse. Aunque descontinuado, todavía se puede encontrar en el sitio de APKPure.
En La Paz, la joven Paramo Games desarrolla Llamalandia, proyecto que el estudio presenta como el primer videojuego de consola hecho en Bolivia: plataformas 3D, folklore y criatura andina como protagonista. Llamalandia sigue en desarrollo, pero puedes probar Colorless o Spooky Hide de los mismos desarrolladores.
También hay cruces con lo inmersivo: la cineasta boliviana Violeta Ayala llevó al circuito internacional la experiencia Prison X (realidad virtual), confirmando que la frontera entre cine, arte y juego es porosa y fértil.
Cómo celebrar (y empujar) el Día del Gamer desde Bolivia
Juega local: busca Anata Carnival y sigue el desarrollo de Llamalandia. Apoya en redes a estudios y devs bolivianos.
Asómate a las jams: el semillero de prototipos (y equipos) está en los hackatones y talleres del ecosistema.
Explora historias: del laboratorio a la ch’alla digital, el videojuego es un medio cultural con sello local.
Este 29 de agosto, el Día del Gamer también es nuestro. Porque jugar y crear desde Bolivia ya no es una excepción. Es nivel desbloqueado.








