Análisis y contexto
Tarija y el nuevo mapa del poder departamental
El plan del presidente para con Tarija condiciona al resto de actores, para bien o para mal
Casi cuatro meses después de la contienda electoral autonómica, el mapa del poder en el departamento de Tarija todavía se está configurando: nuevos y viejos actores disputan un protagonismo con tácticas muy acorde a los tiempos: unos apuestan todo a la billetera; otros al carisma; otros al legado; otros al puro pragmatismo. Con todo, las alianzas siguen en ciernes y todo apunta a que “los jubilados” no han dicho la última palabra…
“El gobierno amigo”
El principal factor en cancha es el Gobierno de Rodrigo Paz Pereira, que acumula cuentas pendientes con el territorio desde mucho antes de la elección y que se ha marcado el objetivo de voltear esos afectos, aunque hay discrepancias en la estrategia: Unos creen que es cuestión de “convicción”, otros simplemente esperan “sumisión”.
Las dos caras visibles en esta misión, además del propio presidente, son el ministro de Obras Públicas Mauricio Zamora Liebers y en director de Vivienda y delegado presidencial para Tarija, Jorge Vaca. Ninguno de los dos tiene mayor experiencia política que la absorbida familiarmente. El primero es más del verso, el segundo más ejecutivo; el primero concilia, el segundo concreta.
Al proyecto presidencial del “Gobierno Amigo” se sumaron amplios sectores del FRI, Adrián Oliva que acabó en el viceministerio de autonomías y por supuesto toda la guardia mirista, encantados con su resiliencia. A ellos parece haberse sumado de forma entusiasta el alcalde de Tarija, Johnny Torres.
El factor MNR
La victoria electoral de marzo le dio a Johnny Torres no solo la posibilidad de un segundo mandato en la Alcaldía de Cercado sino la posibilidad de reclamar el liderazgo departamental por el amplio margen de la victoria. La vieja guardia emenerrista, dolida por el trato dispensado en las elecciones nacionales por unos y otros así lo venían reclamando, aunque Torres, mucho más pragmático, ha preferido concentrar fuerzas mientras pasan los meses.
En esa suerte de compás de espera, Torres parece haber sucumbido a los encantos del presidente, a quien le ha dado cobertura en el 15 de abril, el 4 de julio y en cualquier otro momento.
Esto sin embargo no gusta al MNR más auténtico, que ya vio con desprecio la formación de Nasur. En la negociación posterior, el MNR ha logrado copar el gabinete y todas las carteras clave, pero esto puede convertirse en una trampa para Torres: cualquier “error” implica un desgaste acelerado difícil de gestionar en el mediano plazo.
El retorno de CC
El tercer frente poderoso lo conforma la alianza Camino al Cambio y su triunvirato: Mario Cossío, María René Soruco y Gonzalo Ávila. Cuestiones generacionales y de enfoque subyacen en el diálogo interno, que por el momento no ha forzado sus costuras: el partido que lideró la carrera autonómica está dispuesto a mostrar que sí se pueden renovar liderazgos sin necesidad de encarcelar a nadie. No todos están de acuerdo.
Soruco lleva las riendas de una gestión cuya victoria se adjudica a Mario, y que si acaba en fracaso cortará de raíz la incipiente carrera política tanto de la Gobernadora como del Vicegobernador y varios de los secretarios que han asumido el desafío de la regeneración. El equilibrio entre mantener la independencia y mostrar gestión va a implicar concesiones, y cualquier mal paso puede llevarse por delante a cualquiera: acercarse demasiado al presidente puede quemar, dejarlo demasiado lejos implicará movilizar otras pasiones para dar continuidad al proyecto.
Vigilantes
Alrededor de los tres bloques de poder se ubican, sobre todo, dos factores.
El primero es el “movimiento popular” y campesino, que confluyó en el MAS en su momento y que hoy sigue presente en la vida diaria aún sin representación parlamentaria. Luis Alfaro ya había aparecido en la escena antes de que la tragedia familiar le empujara a abanderar la causa de la salud, pero además hay otros líderes con ganas de re construir.
El otro es Óscar Montes, político de largo recorrido con alta capacidad de síntesis y lectura que, con probabilidad, no estará del todo cómodo en su factor de jubilado…
El mapa se va configurando, pero nada está todavía cerrado.





