El espíritu de Brasschaat en la voz de Juan Pablo Cabezas Gallo
Juan Pablo es abogado de profesión y miembro acérrimo de Brasschaat, un colectivo de bomberos voluntarios que mantienen el fuego a raya.
En aquel incendio de 2017, Juan Pablo trabajó 3 días, “el primero de manera muy improvisada y arriesgada. Nos mandaban con una herramienta que te daban ese rato, sin cabeza ni objetivo. Era así, ‘vayan y suban’”. Los siguientes días, vio de cerca el trabajo del SAR y los bomberos forestales que llegaron de Santa Cruz. “Busqué apegarme a esos grupos para ayudar y ser más efectivo”. La motivación lo llevó hasta Brasschaat.
“Entras en un plano de igualdad, te puede estar dando órdenes un antiguo que por ahí no tiene la formación profesional, pero es otro ámbito. Trabajas en equipo”
La primera vez, Juan Pablo pudo observar las tareas que el grupo voluntario hace para cubrir sus necesidades y poder funcionar. Lavar autos y hacer reciclaje de botellas PET genera “algunos pesitos” para costear el mantenimiento, el combustible, el material de limpieza e higiene y otras cosas que “si o si se necesitan”. Así conoció el voluntariado, y entendió que había trabajo para hacer. “Eso me hizo el click y dije ‘aquí me quedo’, y ahí estoy desde el 2018”.
Juan Pablo es abogado y padre de familia. Pasa todo el día en la oficina donde es “el doctor”. Pero con los voluntarios “soy Juan Pi, soy uno más y puedo compartir y trabajar mano a mano con un chef, un ingeniero informático, una enfermera, un técnico, universitarios, administradores, ingenieros ambientales y civiles. Entras en un plano de igualdad, te puede estar dando órdenes un antiguo que por ahí no tiene la formación profesional, pero es otro ámbito. Trabajas en equipo”.
“Es algo que te llama, un agradecimiento a la tierra que nos cobija, que nos da familia y trabajo. Le queremos ayudar”
Ha estado en la Chiquitania, en Aguaraguá, en la riada de Entre Ríos buscando cuerpos en el Pilcomayo. Sus experiencias se han entretejido con sus responsabilidades de padre y profesional. El voluntariado “es una exigencia, te pide tiempo, recursos, no solo es alto riesgo, también es caro”. Los bomberos aportan realizando limpiezas, mitigando incendios y tratando de defender y preservar el medio ambiente. “Aunque sean pequeños arbustos, los salvamos, porque implica alimento, forraje, refugio para un montón de especies. Esa es la labor”.
Al ver el aire y las reservas de agua amenazadas en aquel incendio de 2017, Juan Pablo se preguntó “¿qué puedo hacer por la vida de mi hijo?”. Se le ocurrió ir a apagar el incendio. “Fue él mi motivación. Hay muchos bomberos voluntarios que no necesariamente son tarijeños. Yo soy de Tupiza y conozco muchos paisanos que no son de Tarija. Es algo que te llama, un agradecimiento a la tierra que nos cobija, que nos da familia y trabajo. Le queremos ayudar”.





