Tema del día
Después de casi tres lustros de mantener un tipo de cambio prácticamente fijo, Bolivia inició un cambio de rumbo en su política económica. A partir de la aprobación de la Resolución Ministerial 245, el país ingresará a un régimen cambiario flexible, en el que el precio del dólar comenzará a responder a las condiciones del mercado y dejará de estar sujeto al esquema que el Estado sostuvo durante más de una década.


