Torres y Paz dan señales de cercanía política
Los 209 años de Tarija llegan marcados por el civismo y deshielo político
Tras 20 años sin presencia presidencial en la Sesión de Honor del Concejo Municipal, el Gobierno nacional y el Municipio hablan de una agenda conjunta para saldar las "deudas históricas" de Tarija
Con la sesión de honor del Concejo Municipal, Tarija dio inicio este martes a los actos conmemorativos por los 209 años de la Batalla de La Tablada, en un contexto marcado no solo por el civismo, sino también por un renovado tono de acercamiento entre autoridades locales y el Gobierno nacional.
El acto, desarrollado en la capital chapaca, estuvo encabezado por el alcalde Johnny Torres y el presidente Rodrigo Paz, quienes coincidieron en la necesidad de encarar las denominadas “deudas históricas” con el departamento, apostando por una agenda conjunta para reactivar su desarrollo. El ausente de este acto, ha sido el gobernador Oscar Montes.
Un discurso con énfasis económico
Durante su intervención, el presidente Paz destacó algunos indicadores económicos de su gestión, asegurando que Bolivia ha logrado recuperar credibilidad internacional. Citó como ejemplo la reducción del riesgo país, medido por el índice EMBI de JP Morgan, que —según afirmó— descendió de cerca de 2.000 a alrededor de 500 puntos básicos.
A partir de ello, sostuvo que el país vuelve a ser atractivo para la inversión extranjera, un aspecto que consideró clave para generar empleo y dinamizar la economía.
“La ideología no te da de comer, lo que da de comer es el empleo, inversión, producción”, enfatizó el mandatario, al tiempo de convocar a las autoridades a respaldar el paquete de leyes económicas que será debatido en las próximas semanas en la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Entre estas medidas, mencionó la necesidad de impulsar una nueva Ley de Hidrocarburos, que —según indicó— tendrá un impacto directo en regiones productoras como Tarija.
Anuncios y proyectos esperados
En el marco del aniversario, el jefe de Estado también puso énfasis en obras estructurales. Confirmó el impulso al proyecto de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) en la zona de Cabeza de Toro, con una inversión estimada de 65 millones de dólares, que calificó como una de las más importantes en la historia del departamento.
Asimismo, defendió la legalidad de la Ley 157 de la pequeña propiedad y destacó avances en el abastecimiento de agua potable en la ciudad, trabajos que se encararon durante su gestión como alcalde, señalando que la capacidad actual supera ampliamente la demanda.
De la crítica al respaldo
El presidente del Concejo Municipal, Fernando Castellanos, marcó un contraste con gestiones pasadas al señalar que Tarija habría sido relegada durante años por el Gobierno central.
Sin embargo, expresó expectativas de que esta situación cambie con la actual administración, destacando la oportunidad de trabajar de manera coordinada para atender necesidades urgentes, como la mejora de la red vial, especialmente en la conexión con el Chaco.
Castellanos también subrayó que, frente a la crisis económica, el Concejo ha optado por acompañar las políticas del Ejecutivo municipal, priorizando proyectos como la Segunda Circunvalación y la solución al botadero de Pampa Galana.
Una nueva narrativa desde el municipio
Por su parte, el alcalde Johnny Torres planteó un cambio de enfoque para el desarrollo de Tarija, tras la caída de los ingresos por hidrocarburos.
“La batalla de hoy ya no es con armas, es contra el atraso, la improvisación y el abandono”, afirmó, al señalar que el departamento debe apostar por el turismo como nuevo motor económico.
En esa línea, destacó las acciones orientadas a resolver problemas estructurales, como la gestión de residuos sólidos, la construcción de infraestructura sanitaria y la protección de la represa de San Jacinto.
Asimismo, resaltó las inversiones en integración vial, entre ellas la Segunda Circunvalación y la avenida Costanera, como parte de una estrategia para consolidar a Tarija como destino turístico.
Más allá de los anuncios, la presencia del presidente Rodrigo Paz en la sesión de honor fue interpretada como un gesto político relevante. Según destacó Torres, hacía casi dos décadas que un mandatario no participaba en este tipo de actos en el departamento.
Este acercamiento marca un cambio en la relación entre el nivel municipal de Tarija y el nivel central, históricamente caracterizada por tensiones políticas, y abre la posibilidad de una agenda coordinada en medio de un contexto económico complejo.





