Vida en familia
La adolescencia en la encrucijada: el grito silencioso de la salud mental
Hoy, uno de cada siete jóvenes de entre 10 y 19 años convive con un trastorno mental diagnosticado. Esta cifra, que representa el 14,3% de la población adolescente mundial, no es solo una estadística: es el reflejo de millones de vidas limitadas por la angustia, el estigma y la falta de acceso a tra
En las aulas de cualquier instituto del mundo, el silencio ya no es solo falta de ruido; a menudo es el síntoma de una crisis que late bajo la superficie. Según los datos más recientes publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) al cierre de 2025, la salud mental de los jóvenes ha dejado de ser una preocupación secundaria para convertirse en una emergencia global de salud pública.
Hoy, uno de cada siete jóvenes de entre 10 y 19 años convive con un trastorno mental diagnosticado. Esta cifra, que representa el 14,3% de la población adolescente mundial, no es solo una estadística: es el reflejo de millones de vidas limitadas por la angustia, el estigma y la falta de acceso a tratamientos adecuados.
El Peso de una Carga Invisible
La adolescencia es, por definición, una etapa de metamorfosis. Es el puente entre la infancia y la adultez, un periodo de plasticidad cerebral única donde se forjan la identidad y los hábitos socioemocionales. Sin embargo, los datos de la OMS revelan que este puente es, para muchos, un terreno minado. Los trastornos mentales suponen ya el 15% de la carga mundial de enfermedad en este grupo de edad.
Las consecuencias de ignorar estas señales son devastadoras. La OMS advierte que no abordar estos problemas de manera temprana tiene un efecto dominó que se extiende hasta la vida adulta. El deterioro no es solo psicológico; afecta la salud física, reduce las oportunidades laborales y limita la capacidad de las personas para llevar una vida plena y productiva.
La Ansiedad y la Depresión: Los Gigantes Silenciosos
Dentro del espectro de la salud mental, la ansiedad se corona como el trastorno más prevalente. Los datos son claros:
Entre los 10 y 14 años: El 4,1% de los adolescentes sufre ansiedad.
Entre los 15 y 19 años: La cifra asciende al 5,3%.
La depresión, por su parte, aunque presenta porcentajes menores (1,3% en los más jóvenes y 3,4% en los mayores), tiene un impacto "profundo" en la funcionalidad. La OMS destaca que ambos trastornos comparten síntomas como cambios bruscos de humor, aislamiento social y una caída drástica en el rendimiento académico. En el peor de los escenarios, la depresión no tratada se convierte en la antesala de la tragedia: el suicidio.
Factores de Riesgo: ¿Por qué sufren nuestros jóvenes?
La pregunta que resuena en consultas de psicología y despachos gubernamentales es: ¿qué está fallando? La respuesta es multifacética. La OMS subraya que el bienestar psicológico depende de un equilibrio precario entre factores biológicos, sociales y ambientales.
1. El Entorno Social y los Medios Digitales
La presión por adaptarse a los pares y la exploración de la identidad son procesos naturales, pero hoy se ven exacerbados por la influencia de los medios de comunicación. Las normas de género y la comparación constante en redes sociales crean una brecha insalvable entre la realidad del adolescente y sus aspiraciones.
2. La Vulnerabilidad Socioeconómica
La exposición a la pobreza, el abuso o la violencia sitúa a los jóvenes en una posición de extrema vulnerabilidad. La OMS identifica riesgos críticos como:
La crianza severa y la falta de apoyo familiar.
El acoso escolar y la violencia sexual.
Los problemas socioeconómicos graves que limitan el acceso a recursos básicos.
Buscar ayuda Si conoces a alguien o tú mismo estás pasando por un momento difícil, recuerda que buscar ayuda es el primer paso hacia la recuperación. No estás solo.
3. Colectivos en Situación de Exclusión
No todos los adolescentes enfrentan el mismo riesgo. Existen grupos que la OMS define como "altamente vulnerables" debido a la discriminación y el estigma:
Adolescentes en entornos de conflicto o crisis humanitarias.
Jóvenes con enfermedades crónicas, autismo o discapacidades neurológicas.
Madres adolescentes o jóvenes en matrimonios forzados.
Minorías étnicas y el colectivo LGTBIQ+, quienes enfrentan tasas superiores de rechazo social.
El Espectro de los Trastornos: Más allá de la Tristeza
El informe de la OMS no solo se detiene en la depresión; desglosa con precisión otros trastornos que están moldeando la conducta de la juventud actual.
Trastornos de Conducta y TDAH
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) afecta al 2,7% de los adolescentes de 10 a 14 años. Por otro lado, los trastornos de conducta, caracterizados por comportamientos destructivos o desafiantes, son más comunes en la adolescencia temprana (3,3%) que en la tardía (1,8%). Estos problemas no solo dificultan la educación, sino que aumentan el riesgo de incurrir en conductas delictivas.
La Peligrosidad de los Trastornos Alimentarios
La anorexia y la bulimia nerviosa suelen debutar en la adolescencia. Aunque su prevalencia estadística parece baja (0,4% en los jóvenes de 15 a 19 años), la OMS lanza una advertencia escalofriante: la anorexia nerviosa tiene una mortalidad más alta que cualquier otro trastorno mental. Las complicaciones médicas y el riesgo de suicidio hacen de estos trastornos una prioridad médica urgente, afectando predominantemente a las niñas.
Psicosis: La Ruptura con la Realidad
Al final de la adolescencia suelen manifestarse los primeros síntomas de psicosis, como alucinaciones o delirios. La esquizofrenia, presente en el 0,1% de los jóvenes de 15 a 19 años, suele acarrear una grave violación de los derechos humanos y un estigma que excluye al joven de la sociedad justo cuando está empezando su vida adulta.
Conductas de Riesgo: El Escape Fallido
Ante el dolor emocional y la falta de herramientas de afrontamiento, muchos adolescentes recurren a conductas de riesgo como mecanismo de defensa. Sin embargo, estas estrategias resultan "inútiles y destructivas".
Alcohol y Tabaco: En 2019, el 22% de los jóvenes de 15 a 19 años consumía alcohol de forma habitual. La mayoría de los fumadores adultos actuales iniciaron su hábito antes de los 18 años.
Cannabis: Un dato alarmante de 2022 indica que el consumo de cannabis entre adolescentes es mayor que en los adultos (5,5% vs 4,4%).
Violencia Interpersonal: Se mantiene como una de las principales causas de muerte entre los adolescentes mayores, alimentando un ciclo de lesiones y bajo nivel educativo.
El Suicidio: La Tercera Causa de Muerte
Quizás el dato más doloroso de la actualización de la OMS es que el suicidio es la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años. Los factores de riesgo son complejos: desde el abuso infantil hasta las barreras para acceder a servicios de salud mental. La OMS también destaca el papel ambivalente de los medios digitales, que pueden tanto prevenir como precipitar estas tragedias.
Hacia un Nuevo Modelo de Cuidado: Prevención y Respuesta
La OMS no solo diagnostica la crisis, sino que propone una hoja de ruta. El mensaje central es claro: necesitamos entornos protectores.
Estrategias de Promoción y Prevención
Los programas efectivos son aquellos que fortalecen la capacidad del individuo para regular sus emociones y desarrollar resiliencia. Para ello, se requiere un enfoque multinivel que incluya:
Entornos Escolares: Fomentar el aprendizaje socioemocional.
Apoyo Familiar: Mejorar la calidad de las relaciones y la crianza.
Comunidades: Crear redes de apoyo que lleguen a los más vulnerables.
El Giro en el Tratamiento
La OMS hace un llamamiento urgente a los gobiernos: evitar la sobremedicalización y la institucionalización. La prioridad deben ser los enfoques no farmacológicos y el respeto estricto a los derechos de los niños y adolescentes, en línea con la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño.
Iniciativas Globales en Marcha
Para enfrentar este desafío, la OMS ha puesto en marcha herramientas como:
Iniciativa HAT (Helping Adolescents Thrive): Un esfuerzo conjunto con UNICEF para fortalecer políticas y programas de salud mental.
Guía mhGAP 2.0: Que incluye módulos específicos para el tratamiento de trastornos mentales en menores.
Intervenciones escalables: Desarrollo de guías psicológicas adaptadas para ser aplicadas masivamente en diferentes culturas y contextos económicos.
Conclusión: Un Compromiso con el Futuro
La salud mental de los adolescentes es el termómetro de nuestra sociedad. Los datos de la OMS actualizados a finales de 2025 nos dicen que el termómetro marca fiebre alta. No se trata solo de tratar la enfermedad, sino de construir un mundo donde la adversidad no sea el destino de millones de jóvenes.
La detección temprana, la inversión en servicios de calidad y, sobre todo, la eliminación del estigma, son las únicas vacunas contra esta pandemia silenciosa. Como señala el informe, proteger a un adolescente hoy es garantizar la salud de la sociedad de mañana.
Vidas y divanes
Los altos índices de depresión preocupan en Tarija
Anael Torres Gorena/Psicóloga especialista en Psicología Jurídica y Forense
En pasadas semanas, universidades tarijeñas en un esfuerzo conjunto con el INTRAID y otras instituciones dieron a conocer datos del estudio que realizaron sobre depresión en Tarija. Los mismos muestran que el 40 % de adolescentes evaluados entre 14 y 18 años presentan índices de depresión moderada a severa, lo que evidencia una situación que requiere atención urgente por parte de la sociedad en su conjunto.
El próximo 13 de enero se conmemorará del Dia Mundial de la Lucha contra la Depresión, los datos revelados en el estudio mencionado nos tocan de cerca y preocupan por la vulnerabilidad que tienen nuestros adolescentes y la amenaza que se cierne sobre su salud mental.
La escasa y precaria red de atención mental en nuestro medio hace aún más inquietante este panorama. El referente más importante para la atención en salud mental en Tarija es el Instituto Nacional en Prevención, Tratamiento, Rehabilitación e Investigación en Drogodependencias y Salud Mental (INTRAID) Tarija. Ya en 2023 el INTRAID informó que Tarija tiene la tasa más alta de pacientes con problemas mentales de Bolivia, casi el doble en relación al resto del país. Existe una alta prevalencia de población adulta, apenas hay datos sobre niños, niñas y adolescentes con problemas de salud mental en nuestro departamento.
Esta institución de referencia solo cuenta con 35 camas y realiza cobertura de todo el departamento de Tarija, así como de zonas de Chuquisaca y Potosí. Las principales patologías detectadas por el INTRAID que afectan a los tarijeños son también justamente ansiedad y depresión.
Un tema sensible en nuestro departamento es el suicidio, uno de sus causas es precisamente la depresión. El año 2024 terminó con 33 casos de suicidio y más de 52 tentativas. Dentro de estas, el segmento más afectado es el de adolescentes y jóvenes entre 15 y 24 años.
Reconocer los signos y señales de deterioro en la salud mental de niños y adolescentes es difícil pues es un tema del que se habla poco y se desconoce mucho. Los niños y adolescentes pueden sufrir depresión, ansiedad y otros trastornos mentales; muchos de ellos se inician precisamente en edades tempranas y predisponen a las personas a sufrirlos en la vida adulta.
Como padres se debe prestar atención a los cambios repentinos de humor y de hábitos de los hijos como una de las primeras señales de alerta. Así también al aislamiento, la pérdida de interés en las actividades que antes les producían bienestar, irritabilidad, desbordes emocionales, tristeza continua o aplanamiento afectivo; pueden ser estos algunos indicadores de que debemos buscar atención especializada de un psicólogo o psiquiatra.
Urge también que nuestras autoridades, entre tanta urgencia política y electoral, puedan visibilizar las verdaderas prioridades de nuestra población. La salud es una de ellas, la mental se vuelve fundamental y altamente prioritaria.








