¿Quién trabajará en el futuro?
En los modelos de economía de la salud, se suele considerar el desarrollo demográfico debido a que nuestra edad influye considerablemente en nuestro estado de salud. Cuando realizamos proyecciones a 30 años o más, los costos asociados a enfermedades como la demencia tienden a aumentar, ya que, en prácticamente todos los países, la esperanza de vida está creciendo y la proporción de personas mayores de 65 años va en aumento. Sin embargo, no debe pasarse por alto que la participación de la población activa está disminuyendo, lo que implica consecuencias en diversas áreas.
Cuando hay menos personas trabajando, pero la población total se mantiene constante o incluso crece, la demanda de bienes y servicios se mantiene o sube. ¿Quién los va a producir? Esto es pronto la situación en muchos países de Europa, Norteamérica y algunos otros.
¿Tenemos que aumentar la migración hacia estas partes del mundo? Y, si es así, ¿de dónde deberían venir? En primer lugar, de países donde hay una gran cantidad de personas en edad de trabajar. En este momento, China, India y los países de América Latina cuentan con un importante excedente de mano de obra y capacidad productiva. Estos países pueden aprovechar esta ventaja para producir los bienes y servicios que las sociedades envejecidas pronto ya no podrán sostener por sí solas. Sin embargo, si tenemos en cuenta que en un horizonte de 20 a 40 años China también se convertirá en una sociedad envejecida que resulta que va a sentir presión en la oferte relativo de mano de obra. Sin embargo, África representa un enorme potencial. Su población está creciendo rápidamente gracias a mejoras en la salud y a una estructura demográfica con un gran número de jóvenes.
La opción de incrementar la migración quizás no sea la más adecuada, principalmente porque supone manejar grandes volúmenes de producción. Además, muchas personas prefieren permanecer en su país y solo emigran si sus condiciones de vida no son satisfactorias. Por eso, es más probable que en el futuro próximo los países europeos busquen negociar más acuerdos comerciales e invertir en estos mercados emergentes, mientras que aumentarán la inmigración únicamente para cubrir puestos locales como, por ejemplo, enfermería.
El análisis demográfico ofrece información precisa sobre la evolución de las poblaciones. Por ello, tanto el gobierno como el sector empresarial pueden utilizar estos datos para tomar decisiones informadas y estratégicas.


