Qué calor que tengo yo

Durante los últimos días, Europa ha experimentado una ola de calor considerable. En los Países Bajos, las temperaturas superan los 30 grados durante varios días consecutivos, mientras que en Francia y España se registran valores superiores a 35 grados, llegando incluso a los 40. Aunque pueda no parecer extremo, el miércoles pasado marcó el 24 de junio más caluroso desde 1901, año en que comenzaron los registros. Un desafío importante es que muchas naciones no están preparadas para afrontar altas temperaturas, ya que el enfoque habitual es la protección contra el frío. La mayoría de las viviendas y oficinas cuentan con calefacción, pero sólo unas pocas disponen de aire acondicionado. Esta situación provoca un aumento peligroso de las temperaturas interiores, lo que representa un riesgo significativo para la salud humana. De acuerdo con estimaciones de Naciones Unidas, cada año alrededor de 175 mil personas fallecen debido al calor excesivo. Por este motivo, Europa se encuentra actualmente en alerta roja para reducir el riesgo de mortalidad.

Cuando la temperatura ambiente aumenta, el cuerpo humano enfrenta dificultades para eliminar el exceso de calor sin emplear energía adicional. Este límite de temperatura se reduce aún más en condiciones de humedad elevada, ya que el sudor solo resulta efectivo cuando el agua sobre la piel puede evaporarse y disipar calor corporal. La energía adicional requerida para regular la temperatura puede incrementar la sensación térmica, especialmente durante actividades físicas. Por ejemplo, en el mundial de fútbol se otorgan pausas de hidratación a los jugadores con el fin de compensar la pérdida de agua ocasionada por la sudoración.

Durante los días de calor, es fundamental mantenerse hidratado y limitar la actividad física. Además, resulta esencial protegerse del sol. Se recomienda permanecer en interiores o buscar zonas de sombra para evitar la exposición directa a la radiación solar, que puede aumentar la temperatura corporal y dañar la piel. En caso de ser necesario salir, utilice ropa adecuada que brinde protección y sea transpirable.

No es común que las temperaturas sean tan altas en los Países Bajos, aunque este fenómeno se presenta con mayor frecuencia en la actualidad. Además, la temperatura media ha ido aumentando: pasó de 9.7 grados en 1975 a 11.4 en 2025. El clima está cambiando, por lo que debemos prepararnos para temperaturas más elevadas en los próximos años.


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