Vecinos conminan a Defensa del Consumidor a frenar alza del pollo
La entidad estatal ha sido blanco de críticas. Las juntas vecinales advierten un silencio cómplice ante el encarecimiento de los servicios y los alimentos
El precio del kilo de pollo continúa siendo motivo de preocupación para las familias tarijeñas. En las provincias, el producto llegó a comercializarse hasta en Bs 30, mientras que en la ciudad de Tarija se vende entre Bs 27 y Bs 28. Ante esta situación, la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve) solicitó a Defensa del Consumidor convocar a los productores para conocer las causas del incremento y evitar posibles especulaciones.
A nivel nacional, la dirigencia de los avicultores atribuyó el alza a la disminución en la producción de pollitos bebé, debido a los bloqueos que se prolongaron por más de 50 días. A esto se suma la falta de carburantes, que dificulta tanto el transporte del producto como el traslado de los insumos utilizados para la alimentación de las aves.
El presidente de la Fedjuve, Ronald Garnica, expresó su preocupación por el incremento del precio del pollo y de otros productos que forman parte de la canasta familiar.
“Antes el pollo era la carne accesible para todas las clases sociales”, advirtió Garnica, al señalar que el aumento representa un golpe para la economía de las familias tarijeñas.
El dirigente vecinal manifestó además que el encarecimiento del pollo se suma a las variaciones registradas en otros productos de la canasta familiar, lo que podría generar una mayor presión sobre los ingresos de los hogares.
La responsable de Defensa del Consumidor en Tarija, Margaret Katia Arana, informó a Fides Tarija que la Asociación de Avicultores de Tarija (ADAT) ya presentó su hoja de costos, estableciendo el precio del kilo de pollo en Bs 27. Sin embargo, señaló que las comerciantes incrementan entre Bs 1 y Bs 1,50 el precio de venta.
“Estamos a la espera de tener una reunión para poder determinar un precio accesible”, afirmó Arana, quien exhortó a la población a denunciar cuando el kilo de pollo sea comercializado por encima de Bs 28.
Arana también ha sido blanco de críticas durante las últimas semanas debido al incremento de precios de alimentos y servicios básicos, como la electricidad y el agua, sin que, según cuestionan sectores vecinales, Defensa del Consumidor haya intervenido de manera efectiva para proteger la economía de las familias.
Medidas que ahogan
Rodrigo Castillo, dirigente vecinal, lamentó que el pollo se haya convertido en un producto “de lujo”. Advirtió que el precio en los barrios es incluso mayor que en los mercados, ya que en las tiendas el kilo llega a venderse entre Bs 32 y Bs 33.
“Las medidas políticas que ha lanzado el Gobierno están haciendo que todos los productos de la canasta alimentaria suban. En este caso, no hay un candado que haya puesto el Gobierno para evitar que haya especulación o agio”, afirmó, al cuestionar que el Ejecutivo nacional no haya previsto esta situación.
Por ello, Castillo pidió a Defensa del Consumidor cumplir con sus funciones y ejercer un mayor control sobre los precios de los productos básicos.
Richard Oz de Vila, también dirigente vecinal, consideró que el Gobierno se ha preocupado por ejecutar medidas de alivio para el sector privado, exportadores y grandes agropecuarios, mientras la economía de los sectores populares se ve cada vez más afectada.
“No existen mecanismos para retener divisas. Uno de esos mecanismos es la exportación, pero si el exportador no trae los dólares y ningún ente regulador controla eso, significa que el Estado solo beneficia a este sector y la población, con menos dólares, debe lidiar con el boliviano devaluado”, lamentó.








