Se dispara el precio del pollo hasta Bs 30 el kilo y golpea la economía familiar
Los avicultores a nivel nacional atribuyeron ese incremento al desfase en la producción que provocaron los bloqueos que duraron más de 50 días y a la escasez de combustible
El precio del pollo registró un fuerte incremento en los mercados de Tarija y el Chaco. El kilo, que semanas atrás se encontraba hasta en 16,50 bolivianos, actualmente se comercializa en 28,50 en los centros de abasto de la capital chapaca, mientras que en Villa Montes y Caraparí denunciaron que el kilo subió hasta los 30 bolivianos. Estos precios han generado preocupación en las familias, por el impacto que tiene en el presupuesto que planifican cada semana.
Los avicultores a nivel nacional atribuyeron ese incremento al desfase en la producción que provocaron los bloqueos que duraron más de 50 días y a la falta de diésel para el transporte de insumos.
Doña Sofía se vio sorprendida por el costo del kilo de pollo, sobre todo porque el incremento fue repentino. “Uno viene con 200 bolivianos a hacer determinadas compras, pero no alcanza porque todo sube. A este paso tendremos que acostumbrarnos a los bocaditos de verduras”, lamentó.
Las vendedoras explicaron que el incremento se refleja también en los diferentes cortes. El pollo en boleta se comercializa en 27 bolivianos el kilo, mientras que el bife de pollo llega a 40 bolivianos y la milanesa alcanza los 43 bolivianos por kilo.
Combustible: Según los avicultores, la falta de diésel continúa afectando la logística de transporte y elevando los costos de distribución
Una comerciante señaló que un pollo de aproximadamente 2 kilos con 230 gramos actualmente tiene un costo de 63,50 bolivianos, cuando semanas atrás, con el kilo a 16,50, el mismo producto tenía un valor cercano a 35,50 bolivianos.
“Alto está el precio del pollo”, manifestaron las comerciantes, quienes indicaron que desconocen el motivo exacto del incremento y consideran que este producto podría continuar subiendo en los próximos días.
Además del aumento del precio, las vendedoras reportaron una reducción en la cantidad de producto que reciben. Explicaron que anteriormente sus proveedores entregaban hasta 80 pollos por pedido, pero actualmente solo están entregando unas 30 unidades, lo que limita la oferta en los puestos de venta.
En la Región Autónoma del Chaco la situación no es distinta. A través de redes sociales varios vecinos se quejaron porque en Villa Montes el kilo de pollo se ofrece a 29 bolivianos e incluso a 30, lo que hace que este producto sea inaccesible para varias familias de escasos recursos.
Por ello piden a la Alcaldía, Concejo Municipal y Defensa del Consumidor ejercer mayor control y evitar la especulación de los precios.
“A este paso comer pollo será un lujo”, lamentó don Francisco, quien reclamó la falta de inacción de las autoridades.
Desfase en la producción
El dirigente de la Asociación Nacional de Avicultores, Omar Castro, atribuyó el incremento del precio del pollo a un desfase en la producción debido a los bloqueos de mayo y junio, la escasez de diésel y los mayores costos de intermediación. Sin embargo, estimó que la oferta comenzará a normalizarse en las próximas semanas.
El dirigente explicó que durante los bloqueos se dejó de reponer cerca de un millón de pollos en las granjas del país, equivalente a un déficit aproximado del 20% respecto al volumen habitual de repoblamiento semanal.
Según detalló, normalmente se incorporan entre 5,3 y 5,5 millones de pollitos por semana, pero durante ese periodo solo ingresaron alrededor de cuatro millones, lo que generó un "hueco" en la cadena productiva que ahora se refleja en una menor oferta para el mercado.
"Eso ocasiona una menor oferta para la población y es lo que hace que suban los precios", afirmó en La Tarde en Directo de ERBOL.
El dirigente también apuntó a la falta de diésel, que continúa afectando la logística de transporte y elevando los costos de distribución.
Explicó que actualmente el transporte opera con combustible adquirido a precios superiores a los oficiales, situación que encarece el traslado del producto desde las granjas hasta los centros de comercialización.
“Como no hay diésel y están esperando en las gasolineras tres, cuatro días, se dificulta la llegada de los insumos. Es una cadena productiva, el maíz, la soya, el sorgo, todos nuestros insumos están siendo retrasados”.
Castro además mencionó que la estructura de intermediación influye en el precio final al consumidor, al señalar que los márgenes comerciales se mantienen incluso cuando los productores reciben pagos por debajo de sus costos de producción.
En ese sentido, afirmó que los avicultores son "tomadores de precio", ya que venden según las condiciones del mercado y no pueden trasladar automáticamente el incremento de sus costos al precio final del pollo.








