No entrar en pánico por la influenza K
Recientemente se han difundido noticias sobre la llamada 'super gripe' en el Reino Unido, la cual ha llevado a más de 3,000 personas al hospital. En Bolivia, el aumento en el número de casos también resulta preocupante. Sin embargo, quienes temen que esta situación pueda asemejarse a la pandemia de COVID-19 pueden estar tranquilos, ya que esta gripe presenta características diferentes. El virus, identificado como A/H3N2 subclado K, no es una novedad significativa y su composición genética es muy similar a la de otras gripes conocidas.
Aún desconocemos varios aspectos importantes, como la rapidez de propagación en una población, es decir, cuántas personas puede contagiar un infectado. El COVID-19 tenía un índice de transmisión de aproximadamente 3, la gripe común de 1.5, pero para la nueva super gripe aún faltan datos. El alto número de casos en Reino Unido sugiere que podría ser mayor que la gripe normal, pero puede ser por otros razones también. En cuanto a la tasa de letalidad, no hay evidencia de que sea superior a la de la gripe común, aunque sigue siendo peligrosa, sobre todo para menores de 5 años y personas mayores.
La aparición súbita de ciertas enfermedades puede sorprender, aunque es común que surjan brotes de gripe cada algunos años. En este caso, nos enfrentamos a una variante diferente. Nuestro sistema inmunológico está preparado, aunque no tan específicamente como frente a la gripe estacional, lo que aumenta la probabilidad de enfermarse. Para protegerse, se recomienda fortalecer el sistema inmune, mantener un buen estado físico y costumbres básicos de higiene. La vacunación es una buena opción conveniente; si bien la vacuna no ofrece una protección absoluta, sí resulta eficaz. Se recomienda especialmente a quienes presentan comorbilidades o poseen un sistema inmunológico comprometido.
Por lo tanto, no es necesario entrar en pánico. Mantenga una correcta higiene personal y, si es posible, vacúnese conforme a las recomendaciones médicas. En caso de enfermedad, siga estrictamente las indicaciones de su profesional de salud y evite automedicarse. Actualmente no existen tratamientos específicos; el proceso de recuperación depende del propio organismo. El descanso adecuado y una alimentación balanceada pueden contribuir positivamente al bienestar durante la convalecencia. Y quizás una buena chanka de pollo es el mejor tratamiento.


