¡No hay baño!
Estás en una tienda, en la carretera o en la escuela, y de repente necesitas ir al baño. Siempre es un momento un poco incómodo. Seamos honestos: ir al baño no es precisamente algo que la mayoría de nosotros quiera anunciar al mundo. Parte de esa incomodidad viene de la incertidumbre. ¿Habrá fila? ¿Habrá papel higiénico? ¿Jabón? ¿Agua? ¿Asiento? La falta de estos elementos básicos muchas veces lleva a las personas a posponer la visita al baño, incluso cuando el cuerpo está enviando señales claras de que ya es hora. Y esa demora, aunque común, puede tener consecuencias reales.
Pero este problema va mucho más allá de las molestias cotidianas. Según una investigación de Economist Impact, 427 millones de niños en todo el mundo asisten cada día a la escuela sin acceso adecuado a baños —y no solo porque no haya ninguno. Sorprendentemente, 205 millones de niños asisten a escuelas donde los baños son simplemente inutilizables.
Esta falta de acceso no es solo una incomodidad —es peligrosa. El saneamiento inadecuado puede causar una serie de problemas de salud, como estreñimiento, infecciones urinarias y enfermedades diarreicas. Entre 2015 y 2023, las pérdidas económicas causadas por estos “baños perdidos” fueron enormes: 18.5 mil millones de dólares en costos directos, y 34 mil millones adicionales en gastos de atención médica e ingresos perdidos por padres que cuidan a sus hijos enfermos.
La solución parece sencilla. La investigación muestra que, por cada 1 dólar invertido en el mantenimiento a tiempo de baños escolares, hay un retorno de 2,30 dólares. Se esperan resultados aún más positivos para las escuelas que actualmente no tienen baños en absoluto. Y el impacto va más allá de la salud física. La falta de saneamiento adecuado en las escuelas está vinculada a un peor rendimiento académico, lo que a su vez puede limitar el desarrollo económico futuro. El efecto dominó es enorme —pero prevenible.
Solucionar este problema requiere acción a todos los niveles: gobiernos, escuelas, comunidades, padres —e incluso estudiantes— deben unirse para exigir baños seguros, limpios y funcionales. Porque, si lo piensas bien, invertir en baños no se trata solo de comodidad o higiene. Se trata de dignidad, educación, salud y un futuro mejor para todos.
*es experto en modelización


