Bolivia, el litio, las renovables y el gas natural!

Sabemos que en nuestros salares se encuentran las mayores reservas planetarias de litio, el más importante componente de las baterías. También somos conscientes de nuestro enorme potencial para generar energías renovables, solar, eólica, geotérmica y biomasa, además de nuestras reservas,...

Sabemos que en nuestros salares se encuentran las mayores reservas planetarias de litio, el más importante componente de las baterías. También somos conscientes de nuestro enorme potencial para generar energías renovables, solar, eólica, geotérmica y biomasa, además de nuestras reservas, moderadas, pero importantes de gas.Estos recursos serán protagonistas de los futuros cambios que espera la humanidad, amenazada hoy por los efectos destructivos del cambio climático.El núcleo de los vehículos eléctricos (VE) es la batería, al punto que es posible afirmar que su futuro depende de importantes avances tecnológicos en éste componente. La batería convencional de plomo – acido fue desarrollada en la segunda mitad del siglo XIX y, a pesar de ello, esta tecnología continua siendo la más importante en la industria del automóvil.No fue hasta los 70 que se comenzó a experimentar con el más liviano de los metales, el litio, como base para un nuevo tipo de batería recargable. Eran los días de la crisis del petróleo que atrajo nuevamente la atención sobre los VE. Sin embargo, al caer el precio del petróleo, el interés se disipó y el litio pasó a ocupar su sitio en baterías para la electrónica de consumo y las computadoras. Los esfuerzos por hacerlas cada vez más pequeñas terminaron impulsando la revolución de los teléfonos celulares.En 2003, el activista de los VE, Al Cocconi, contratado por Elon Musk, desarrolló un VE que podía alcanzar los 96 Km/H en 3,6 segundos, usaba baterías de litio de poco peso y alta densidad energética. En 2007, Shai Agassi lanzó el concepto de “surtidores de baterías” en los cuales un VE podía ingresar para cambiar su banco de baterías en menos tiempo que le llevaba cargar su tanque de gasolina tradicional, las que luego serían recargadas en ambientes especiales. Hoy, los fabricantes de automóviles están basando sus prospectos en baterías de litio, sabiendo que el éxito depende de la capacidad tecnológica para disminuir el costo de las baterías y aumentar al mismo tiempo su densidad energética, medida en wats-hora/kg.¿Cuál es la condición, sin embargo, para que los VE tengan un real y positivo impacto ambiental? Obviamente que la energía eléctrica generada para abastecer este nuevo mercado no esté basada en carbón, como lo están la mayoría de las plantas eléctricas en la actualidad, sino en gas natural y renovables. En este nuevo mercado, que se abre justamente en las horas nocturnas de menor consumo, también tienen su lugar las energías renovables generadas con viento o sol y adecuadamente almacenadas en gigantescos bancos de baterías de litio. De otra manera, solo habremos trasladado las emisiones de las carreteras a las plantas eléctricas.Para el 2030, el número de VE en el parque automotor global podría llegar al 14%, claro que esta cifra podría ser superada en función de las políticas públicas implementadas por los Gobiernos y de los avances tecnológicos.Los obstáculos también son enormes: por ejemplo, será necesario construir una extensa red de estaciones de recarga eléctrica y reacondicionar las redes urbanas para acomodar los procesos de recarga nocturna en los hogares, evitar los destructivos y peligrosos fenómenos térmicos que, incluso en teléfonos como el Samsung Galaxy, hacen explotar el dispositivo, etc. Bolivia, país productor de gas, de energías renovables y de litio, ¿tiene un futuro asegurado? Con gran probabilidad sí, aunque no necesariamente.A pesar de pequeños cambios en el ánodo, cátodo o electrolitos, el litio permanecerá como producto clave de las baterías por lo menos por una década. En la medida que avance la nanotecnología, otros elementos mucho más baratos como el sodio y el magnesio podrán competir e incluso destronar al litio en el creciente mercado de las baterías.Sin embargo, el desarrollo avanzado de la tecnología del litio ha generado también otras expectativas importantes que van más allá de los iones de litio (200 Wh/kg): las baterías de litio-sulfuro (350 Wh/kg) y las baterías de litio-aire (550 Wh/kg).La técnica de combinar el litio con un producto abundante y barato como el sulfuro permite incrementar casi al doble la densidad energética en WattsHora/Kg.De la misma manera, la combinación de litio – aire se basa en la reacción del litio con el oxígeno del aire en la medida en que la batería se descarga, generando la más alta densidad energética.Lo cierto es que la tecnología de las baterías tiene el potencial para cambiar el mapa geopolítico y no solo dando energía a un mundo interconectado. Si los VE y las energías renovables se vuelven económicamente competitivas con las tecnologías existentes, ellos pueden contribuir a un cambio en la primacía de los hidrocarburos en la energía global, en la economía y en la política. La tecnología se encamina en esa dirección, disminuyendo costos y aumentando rendimientos. Pero, esta transformación no ocurre de un día para otro. No importa cuán lentamente se desarrolla la tecnología de las baterías, lo cierto es que el desarrollo de las alternativas para almacenar energía es fundamental para allanar el camino a las energías renovables como componente central de la electricidad global. Algún día, el sodio y el magnesio desplazarán al litio como componente clave de esta vital tecnología, para entonces, el litio tendría que haber hecho su importante contribución al desarrollo y bienestar de nuestro pueblo.


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