Crónica política de la jornada
De la euforia inversionista a la “vagonetita” de Espinoza
Los “errores” en el cierre del Ministerio de Planificación, las acusaciones de injerencia en las bancadas y la compra de la vagoneta del Ministro precedieron a la presentación de la Ley de Inversiones
Nuevo día señalado en rojo en el calendario comunicacional del Gobierno para desplegar una vigorosa estrategia que hable de reformas y acción con la presentación de la Ley de Inversiones; nuevo día que acaba en despropósito a cuenta del ministro Gabriel Espinoza y los 300.000 bolivianos “olvidados” en la carátula notarial de la compra venta de un vehículo.
El día ya había empezado mal con el reconocimiento público de la metida de pata de cerrar un Ministerio como el de Planificación por decreto y no por Ley. El asunto fue ya hace una semana y aunque alguien cayó en la cuenta antes de la publicación, el presidente Rodrigo Paz fue el que lo anunció a bombo y platillo. Está molesto, dicen en los pasillos de la sala noble de la Casa Grande del Pueblo, pero tampoco hay a quien hacer pagar el pato.
Las bancadas
La jornada continuó con varias filtraciones de bancadas y algunas contradicciones. La decisión del Gobierno de hacer “política con las instituciones” y no con los políticos no cayó bien en los jefes de los partidos con bancadas en la Asamblea Plurinacional, pero más curioso es que después se reconozca que van a buscar “voto por voto” en cada bancada para sacar adelante sus proyectos. Curiosa institucionalidad, denuncian en Libre, que todavía no comprenden que el Gobierno no les haya buscado para socializar la Ley y alcanzar un tenor mínimo de consenso antes de entrar al puro debate en el hemiciclo.
La senadora Tomasa Yarhui, del círculo íntimo de Tuto Quiroga, ya había denunciado estas prácticas de buscar “voto a voto”, que en su criterio supone fomentar el trasfugio. “Como bancada nosotros realizamos reuniones para tomar una decisión de la línea que vamos a adoptar en cada sesión. Lamentablemente y sorpresivamente muchos parlamentarios votan en contra de la propia línea que se aprueba de manera orgánica y de manera democrática (…) Se saca una línea y se la comparte en el grupo que tenemos y muy sorpresivamente deciden no apoyar. Hay algunos movimientos raros y al final llegan apoyando y sobre todo son parlamentarios que responden al FRI y Demócratas”, aseveró la legisladora a Urgente.bo.
Libre se construyó sobre la sigla del FRI, que administra la familia de Motete Zamora, a la postre familia del presidente Rodrigo Paz. Después se sumó a la alianza Demócratas, que obtuvo considerable cuota de legisladores en las planchas luego de una legislatura complicada tras haber perdido el poder en la Gobernación de Santa Cruz y no conformar bancada propia en la última legislatura por la renuncia de Jeanine Áñez. Si bien la bancada de Libre ha sido una de las más sólidas y está cohesionada ideológicamente, también hay intereses personales en juego. Algo similar sucede en la bancada de Unidad, donde Samuel Doria Medina abrió puertas a varios aliados que después han seguido su propio criterio en las votaciones.
Los embajadores
Después se confirmó también que no solo José Luis Lupo está en la plancha de posibles embajadores seleccionados por el Gobierno, sino también Luis Fernando Camacho, exgobernador de Santa Cruz que no fue reelecto tras aliarse precisamente con Paz Pereira. Camacho presentó el plan de Trabajo para la embajada de Paraguay. Ni Lupo – pese a su amplia experiencia en organismos multilaterales -, ni Camacho tienen experiencia ni formación diplomática específica, por lo que se continua el criterio discrecional aplicado en las últimas gestiones para seleccionar embajadores.
La “vagonetita”
El disgusto mayor llegó horas después, cuando el canal Detrás de la Verdad (DTV) publicó la carátula notarial de una compraventa del ministro Gabriel Espinoza sobre un vehículo de alta gama: El Audi Q4 SUV e-tron, valorado en 60.000 dólares, por apenas 50.000 bolivianos.
Espinoza tenía cita pública para explicar la famosa Ley de Inversiones, y lo hizo, aunque al final tuvo que dar explicaciones de lo sucedido con el vehículo en paralelo a que el gabinete de comunicación del presidente liberaba el videíto de Paz Pereira describía las virtudes de una Ley que aún no se publica.
Espinoza asumió la compra, habló de “un error” en la carátula, donde se deberían haber consignado 350.000 bolivianos y no solo 50.000 y señaló que los recursos salieron de la venta de una vagoneta propia, que por cierto no estaba consignada en la Declaración Jurada con la que ingresó al cargo de Ministro en noviembre de 2025 y donde solo declaró activos por apenas Bs 392, una deuda de Bs 0 y rentas recibidas por Bs 600.000, de acuerdo con la revisión de las declaraciones juradas realizada por la Agencia de Noticias Fides.
La compra se hizo el 30 de abril, es decir, con el dólar todavía a 6,96 bolivianos.
La Ley de Inversiones, primera piedra de toque
El gobierno está empeñado en señalar que se encuentra en un momento de reinicio y la Ley de Inversiones se enmarca en ese mensaje. Espinoza tuvo que defender el proyecto, que al cierre de esta edición no había llegado a las bancadas, y lo hizo apoyándose en tres pilares que se deben escudriñar: los incentivos, la seguridad jurídica y el desprecio a la nacionalización, que en cualquier caso no es prioridad de este gobierno.
Espinoza defendió la creación de una Agencia Nacional de Inversiones que coordinará las políticas de promoción, regulación y atracción de capitales entre el Gobierno central y las entidades subnacionales.








