Balanza comercial del sector agrícola boliviano

En estos dos últimos años, por otra parte, exportamos un total de un mil ciento dos millones de dólares ($us 1.102 MM) en este rubro, lo que crea un déficit de $us 175 MM en nuestra balanza de pagos para esta actividad económica.Sin duda, el departamento exportador de productos...

En estos dos últimos años, por otra parte, exportamos un total de un mil ciento dos millones de dólares ($us 1.102 MM) en este rubro, lo que crea un déficit de $us 175 MM en nuestra balanza de pagos para esta actividad económica.Sin duda, el departamento exportador de productos agroindustriales más importante es Santa Cruz, con más de $us 510 MM en torta de soya el 2015; $us 246 MM en aceite crudo de soya; y un total agroindustrial de $us 949 MM.¿Qué es lo que está sucediendo? En buena parte, que muchos pequeños productores de hortalizas, frutas y otros productos agrícolas y pecuarios vendieron sus parcelas a los grandes productores y nuevos terratenientes y se fueron a las ciudades a engrosar los cinturones de pobreza y formar parte del ejército de reserva que necesita el capital para mantener bajos los salarios y altas sus utilidades.La bancarrota del pequeño productor campesino y su proletarización forzada por la vía del despojo, ya fue analizada en otro artículo, utilizando los conceptos y la mirada de Rosa Luxemburgo. A este fenómeno le añadimos la información contenida en las investigaciones del Centro Para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (Cepad) en sentido de que grandes extensiones del territorio nacional están siendo vaciadas de población, previéndose que, para el año 2030, ¡más de un millón de kilómetros cuadrados en nuestro país estarán deshabitados por completo!Las consecuencias de este fenómeno, en caso de que no se diseñen políticas específicas, serán extremadamente graves y es posible que se den nuevas líneas de fractura étnica y social que preparen otra vez condiciones para la dispersión y  perdida de la cohesión social que trajo consigo el proceso de cambio.También de acuerdo con el Cepad, Tarija es el único departamento de Bolivia que no expulsa población de su área rural a las ciudades. ¿Qué es lo que explica esta situación excepcional y ventajosa en nuestro departamento? Por un lado, el tener importantes ciudades intermedias con marcado desarrollo de los servicios básicos de agua potable, luz eléctrica y alcantarilla sanitaria, además de escuelas, postas sanitarias y hospitales, etc.Por otro lado, las políticas redistributivas y de apoyo a los sectores más vulnerables, las mismas que crearon condiciones que mejoraron el nivel de vida de las poblaciones rurales de manera significativa. A esto se suma, por supuesto el Programa Solidario Comunal (Prosol), que no solo aporta con importantes recursos a la comunidad, sino que, igualmente importante, es un importante factor dinamizador de la organización, del diálogo y reflexión comunitaria sobre sus potencialidades y perspectivas, incrementando la densidad organizacional y la inteligencia colectiva, año tras año puesta al objetivo de diseñar y hacer cumplir sus planes productivos. También explica la situación privilegiada de Tarija el hecho de que durante los últimos 5 años, un gobernador campesino descentralizó los recursos de inversión pública de manera radical, generando, en las otrora abandonadas provincias tarijeñas, capital humano calificado y técnicos capaces de formular los objetivos del desarrollo social en su territorio y ejecutar los proyectos de inversión en un aprendizaje muy valioso en el mediano y largo plazo.Es cierto que pueden haberse cometido errores, de buena y de mala fe, sin embargo el balance es positivo y estos datos así lo demuestran.De manera que, a la hora de tomar decisiones sobre el Prosol y sobre las políticas departamentales, de cara al 2030, es fundamental no perder de vista que estamos trabajando contra reloj para revertir un peligroso proceso de vaciamiento poblacional hacia las ciudades e incrementando el riesgo de perder la seguridad y soberanía alimentaria que, en otros países desarrollados, implica subvenciones al agro realmente multimillonarias.Defendamos el Prosol con esta perspectiva, como una verdadera política departamental de Estado, en el nivel departamental, y no equivocadamente, como se maneja desde ciertas esferas, en sentido de una dádiva o limosna al campesino chapaco.


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