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La Brecha: El trabajo, la pensión
El boletín La Brecha repasa la agenda nacional con enfoque de género y lo envía quincenalmente la jefa de Redacción, Natalia Seas. Si quieres recibirlo directamente en tu correo, suscríbete
Este 2026 viene de ajustes: Primero fue la gasolina y el diésel, luego la congelación salarial, finalmente el “sinceramiento” del dólar, que por mucho que estuviera “normalizado” en los mercados, todavía había cierta contención. Eso se ha esfumado y ya hacen cola transportistas, panaderos y demás para subir sus márgenes, es decir, subir precios. La inflación está ahí.
Todo esto viene cargado de eufemismos e ímpetus “desreguladoras”, y si bien en Bolivia apenas hay discriminación positiva aplicada a la normativa – la obligatoriedad del subsidio es independiente del progenitor, aunque no así las bajas maternales, aunque son mínimas – conviene estar atentas.
En 2001, solo 44,4% de las mujeres en edad de trabajar participaban en el mercado laboral; en 2024 esa cifra ya alcanzaba el 64%. En total la mujer representa el 46,5% de la fuerza laboral en Bolivia, pero en un país marcado por la economía subterránea donde la informalidad llega al 80%, se estima que entre las mujeres llega a 83%.
Las consecuencias son conocidas, y no por ello menos peligrosas: inexistencia de contrato, ausencia de seguridad médica, inexistencia de jubilación y evidentemente una precariedad vital total ante cualquier imprevisto. Es verdad que muchas son autoempleadas, comerciantes, empleadas de hogar, etc., pero también hay mucha fuerza laboral metida en oficinas y fábricas.
En paralelo corre la reforma de pensiones. Una iniciativa que impulsan varios diputados en la ALP para modificar la Ley 065, recortar la “esperanza de vida” de la fórmula de cálculo actual (que es de 111 años), lo que supuestamente elevaría los montos a percibir.
El asunto de las pensiones lo investigamos a fondo hace unos días en El País y les dejo el enlace:
Trabajar a ciegas
La informalidad que vacía las pensiones bolivianas
En cualquier caso y más allá de las modificaciones a la fórmula de cálculo, que es la piedra angular sobre la que se sostiene todo el sistema en todos los países, hay que ver los detalles: años de cotización, edad de jubilación y bonificaciones por hijo, que es una de las pocas cosas que se reconocen hacia la mujer.
Es preciso articular consensos desde la perspectiva de género tanto en materia laboral como en la jubilatoria. Lo contrario implica riesgos evidentes en medio de una ola reaccionaria que ha recuperado dogmas desterrados hace mucho tiempo.
Máxima Alerta: La 348, de nuevo bajo presión
Es muy conocido que un gran grupo de diputados han sido electos con la premisa de “acabar con la Ley 348”, la Ley que protege y promociona la vida libre de violencia hacia las mujeres, y que ya con más de una década a sus espaldas, sigue mostrando vacíos fundamentalmente por la desidia que muestran aquellos que la debían implementar.
La Ley 348 se ha convertido en una suerte de tótem común al que atizar. Se la acusa de violentar la igualdad por el simple hecho de ser garantista con la víctima. No son tantos, pero sí ruidosos, y de hecho algunas de las grandes voceras son mujeres.
El principal caballo de batalla es el de “las denuncias falsas”, un cóctel de resquemor, urgencia y venganza que nubla la idea central. Existen denuncias falsas, es decir, aquellas que son inventos para perjudicar específicamente a alguien. Las hay en la 348 y en otros muchos marcos. Lo grave es confundir una “denuncia falsa” con una “denuncia no probada”, que tiene más que ver con la incapacidad de policías, jueces y fiscales por recolectar pruebas y el agotamiento de la propia víctima, que se sigue viendo cuestionada, y que acaba por abandonar un proceso que normalmente, no le devuelve nada.
- Lea también: Plantean modificar la Ley 348 para evitar abusos; diputado señala 61% de casos no comprobados
Que un diputado no pueda entender esto es grave. Que una mujer violentada, con todas las trabas que ya existen, sienta que además si no consigue probar le puede caer una demanda de seis años de cárcel, es algo insólito.
El tema es más que grave, restaura la visión patriarcal donde la mujer debe justificar que no había motivo para ser violada, y además con amenaza de cárcel. ¿Quién se metería en eso? El retroceso es atroz.
En El Radar
La violencia continúa siendo una de las principales problemáticas sociales en Tarija. Durante el primer semestre de 2026, la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) atendió aproximadamente 1.200 casos, es decir, 200 denuncias cada mes.
Las denuncias más recurrentes son abuso sexual, estupro, violación, violación agravada y hechos de violencia contra mujeres, niños, niñas, adolescentes y personas mayores.
Preocupa esta escalada de violencia, que halla a instituciones aparentemente sin un plan y menos un presupuesto adecuado para encargar programas que hagan frente a esta situación.
Los bloqueos y protestas pasaron, pero para las autoridades las prioridades siguen siendo otras.
El mercado laboral boliviano presenta una paradoja que condiciona todo el sistema de protección social: la tasa de desempleo abierto es la más baja de Sudamérica (2,8% según el Censo 2024), pero la calidad del empleo es la peor de la región. Según los datos más recientes del Banco Mundial, el empleo vulnerable alcanza el 62,7% del total de personas ocupadas en Bolivia.
A esta realidad se suma la brecha de género. En Bolivia, el 58,5% de los hombres ocupados se encuentran en empleo vulnerable, frente al 67,6% de las mujeres. Esta brecha de nueve puntos es una de las más altas de la región.
El Foco y el Mundo (Por Violeta Castillo)
Vidas “arruinadas”
Volvemos al Mundial. Seguro que escucharon alguna vez eso de que las mujeres que denuncian violencia les arruinan la vida a los hombres. Si alguien les vuelve a decir eso, acuérdense de que en el evento deportivo más importante hay varios futbolistas denunciados por violencia de género y hasta agresiones sexuales, sin que eso les impida ser grandes estrellas y ganar un montón de plata.
Aquí un recuento.
Futbolistas señalados por violencia y abuso sexual: la sombra que oscurece el Mundial 2026
No pasa solo en el fútbol. El luchador de artes marciales Conor McGregor hace años fue declarado culpable de una agresión sexual. A la víctima tuvieron que intervenirla quirúrgicamente para sacarle un tampón ¿La denuncia arruinó la vida del deportista? No, la anterior semana fue como invitado al programa de Jimmy Fallon, todo fueron risas.
Solo diré: gracias Christina Ricci.
Christina Ricci critica a Jimmy Fallon por entrevistar a Conor McGregor
Aprendiendo a ser esposas
En un mundo que parece cada vez más distópico, seguro que a todas nos apareció en el algoritmo -queramos o no- contenidos de tradwifes, de cómo ser una mujer de alto valor y cosas así.
Pero no se queda ahí, el diario norteamericano The Guardian sacó hace un par de semanas un reportaje sobre las nuevas “escuelas para esposas” que promueven ideas como que “el hombre es la cabeza del hogar y la mujer es el apoyo”.
Se trata de videos pagos y cursos con contenidos que parecen El Cuento de la Criada. Por ejemplo, uno de ellos llama a que las mujeres registren rigurosamente su ciclo menstrual, no por planificación familiar, sino para que entiendan las emociones por las que atraviesan en cada fase y así “puedan ser más comprensivas con sus maridos”.
Este es el link (si les aparece en inglés, le dan a la opción de traducir y sale en un segundo)
Y nos despedimos con música








