Cartografía Mundialista
El cooling break y la verdadera selección africana
Como sea, abrió una ventana a la esperanza: sigo confiando en que si todos hacemos fuerza en el mismo sentido, en todos los escenarios y plataformas al alcance, sin dar un respiro, sin pausa y sin excepción, lograremos que la autoridad recapacite. Hablo de la FIFA, por si acaso
Queridos cartógrafos,
pasaron muchas cosas en el Mundial – y en el país – todo este fin de semana largo con feriado, pero me quiero quedar con esta: ¡No hubo “cooling break” en el segundo tiempo del Francia – Irak!
Claro, me dirán, como va a haber si se aplicó antes la otra norma gringa por excelencia que ya sacudió el Mundial de Clubes del año pasado, que es el protocolo anti tormentas eléctricas, por el cual se suspenden los partidos ante el riesgo de ser literalmente partido por un rayo – que es bajo, pero claro, con esas cosas no se juega -. El partido se paró más de dos horas y a la vuelta, ya entrada la noche, a alguien le entró el pudor de meter más anuncios y seguir cortando el ritmo de juego y los jugadores no tuvieron que acudir donde su DT a recibir su ración de agua obligatoria.
Como sea, abrió una ventana a la esperanza: sigo confiando en que si todos hacemos fuerza en el mismo sentido, en todos los escenarios y plataformas al alcance, sin dar un respiro, sin pausa y sin excepción, lograremos que la autoridad recapacite.
Hablo de la FIFA, por si acaso.
De los temas de plurinacionalidades, banderas, fronteras y lo loco que me resulta el discurso xenófobo y antiglobalista de Trump, anfitrión de este evento mundialista ya hablé al principio del intercambio epistolar, así que tengo poco que añadir a las reflexiones con las que concuerdo de Marcelo Suárez y solo una a la de Alfonso Cortez: Europa lleva toda la vida extrayendo de todo de África, también sus humanos con plata o los mejor dotados en esa perversa selección natural de tremendas travesías; ahora las segundas y terceras generaciones crecidos en la discilplina táctica y las "ventajas del primer mundo", pero que aun padecen el rechazo en esta suigéneris resurrección del racismo como elemento diferencial de la política (¿alguna vez dejó de serlo?) se alinean con sus raíces y juegan en las selecciones de sus padres – quién sabe si quitándole el puesto a un joven que apostó por quedarse y veía una puerta de salida en el fútbol -, y además, el día que ganen un Mundial, en Europa dirán, que, en realidad, eran europeos.
Como punteo rápido de lo que va de jornada:
- Qué power (no sé si se escribe ñeke o ñ’eque o ñeckue Mariana) el de Paraguay que hasta el presidente esperó a que terminara para dictar el Estado de sitio.
- Más fuerte de lo que esperaba Países Bajos.
- Ecuador se ha metido en un lío por no ganarle a la cenicienta Curazao y se las verá con una Alemania cargada de suerte y raíces kurdas.
- Qué daño le está haciendo al periodismo programas tipo “El Chiringuito” donde un día España estaba al borde de la eliminación y al otro ya en la final.
- El partido con Uruguay de Bielsa será en todo caso tragedia independientemente del resultado.
- Y esperando a Harry Kane, creo que escribiré otro día del nivel de los delanteros, porque esto antes no pasaba. Messi lleva 5 de 5; Mbappe dos por partido; Haaland quiere unirse al tren de cabeza en su primer Mundial… de locos.
En medio de la vorágine noticiosa del país, más crispado que de costumbre, tres de las mejores plumas del país se unen para ofrecer una crónica mundialista distinta. Desde este martes y hasta la final del 19 de julio, Erik Ortega, Alfonso Cortez y Rafael Sagárnaga, coordinados por el director de El País Jesús Cantín, compartirán reflexiones, emociones y expresiones del “evento futbolístico más grande del planeta” y todo lo que mueve a su alrededor, porque “el fútbol nunca fue solo fútbol”, sino una excelente metáfora a través de la que se explica la vida, el mundo y sí, también el propio fútbol.
De momento se han sumado Karina Vargas, Mariana Ruíz, Marcelo Suárez y Pablo Carbone ¿Quieres sumarte? Escríbenos a [email protected]








