Parlamento
Mentasti: El IVA departamental es base para el federalismo
El senador de Unidad sostiene que la autonomía boliviana se limitó a la elección de autoridades y propone transferir nuevas competencias y recursos a las regiones. Cuestiona la lentitud del Gobierno en las reformas
El senador por Tarija y miembro de la bancada de Unidad, César Mentasti, planteó avanzar hacia una transformación profunda del modelo de organización territorial de Bolivia y propuso que los departamentos puedan ejercer una verdadera autonomía fiscal, incluyendo la posibilidad de administrar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) con criterios propios.
Mentasti, quien anteriormente fue concejal y asambleísta departamental, sostuvo que su experiencia en los tres niveles legislativos le permite concluir que el actual modelo autonómico es insuficiente. A su juicio, Bolivia continúa siendo “demasiadamente centralista” y la autonomía implementada durante los últimos gobiernos terminó reducida principalmente a la elección de autoridades.
“Una autonomía sin plata, no es sostenible en el tiempo”, afirmó, en referencia a la falta de competencias y recursos para los gobiernos subnacionales.
Para el legislador, el debate sobre el denominado 50/50 no debería limitarse a una redistribución de recursos. Unidad plantea acompañarlo con una reforma constitucional y un nuevo modelo de organización política que entregue mayores competencias a las regiones. Según explicó, la bancada trabaja sobre una propuesta que contempla modificaciones a 30 artículos de la Constitución.
La propuesta del IVA regional
La propuesta más concreta expuesta durante la entrevista fue la creación de una autonomía fiscal que permita a Tarija establecer su propio IVA.
“¿Qué te parece si Tarija tiene la posibilidad de generar su propio IVA?”, planteó Mentasti. La idea, explicó, sería que cada región pueda definir una alícuota acorde con su realidad y utilizarla como instrumento para estimular determinadas actividades económicas.
Incluso planteó que el impuesto pudiera ser inferior al actual 13%, con ejemplos de una tasa de 10% u 8%, vinculada a políticas de incentivo para atraer inversiones.
El objetivo, según el senador, sería utilizar esa capacidad tributaria para desarrollar sectores alternativos a los hidrocarburos, especialmente el turismo, la vitivinicultura y la denominada economía naranja.
Mentasti considera que la cadena de uvas, vinos y singanis es actualmente uno de los principales motores económicos de Tarija después de la caída de los ingresos del gas. A partir de esa base, planteó atraer inversiones para proyectos turísticos como un observatorio del vino, un teleférico vinculado a las rutas vitivinícolas u hoteles temáticos.
La apuesta, dijo, es convertir a Tarija en una alternativa turística capaz de atraer visitantes internacionales y aprovechar lo que definió como la “Toscana boliviana”.
“No podemos pedir permiso a La Paz”
Mentasti cuestionó además que los gobiernos departamentales y municipales deban recurrir al nivel central para tomar decisiones relacionadas con sus propios activos y recursos.
Puso como ejemplo la necesidad de autorización para acceder a créditos respaldados por bienes de las entidades territoriales. Comparó esa situación con una persona que debe pedir permiso a su padre para disponer de un vehículo que compró con su propio trabajo.
A su juicio, esa dependencia puede generar desde corrupción hasta sometimiento político de las entidades territoriales.
La propuesta de Unidad contempla también revisar las competencias nacionales que actualmente terminan siendo financiadas o ejecutadas por municipios y gobernaciones. El objetivo sería que las obligaciones correspondientes al nivel central sean asumidas por el Tesoro General del Estado.
Apoyo a Paz, pero con líneas rojas
En el plano político, Mentasti afirmó que Unidad mantiene el respeto por el mandato otorgado por las urnas a Rodrigo Paz para el periodo 2025-2030, pero dejó claro que el respaldo parlamentario no implica un cheque en blanco.
“Ser bloque de mayoría o apoyar al Gobierno, ¿vamos a dejar que siga la corrupción campante?”, cuestionó. Aseguró que la bancada respaldará las políticas que considere adecuadas, pero denunciará eventuales hechos de corrupción “le guste o no le guste al Gobierno”.
También calificó de lenta la gestión del Ejecutivo y reclamó que se acelere la aprobación de las leyes estructurales que, según su criterio, necesita el país.
Entre sus principales críticas está la ausencia de un plan para las empresas públicas deficitarias. Mentasti sostuvo que el Gobierno debería auditarlas y presentar un plan estratégico para su cierre cuando corresponda.
Economía y reservas
El senador responsabilizó al modelo económico aplicado durante los gobiernos del MAS por el agotamiento de las reservas internacionales y cuestionó que durante los años de bonanza hidrocarburífera no se haya construido una economía menos dependiente de las materias primas.
Afirmó que Bolivia necesita generar condiciones de seguridad jurídica para atraer inversión privada y recuperar el flujo de dólares. Para Mentasti, los créditos anunciados por el Gobierno no serán suficientes si no están acompañados por reformas estructurales que permitan generar nuevas inversiones y actividad económica.
Su conclusión conecta nuevamente la crisis económica con su propuesta política: para Mentasti, la prioridad de esta legislatura es “cambiar este modelo maldito” y terminar con el centralismo que, según sostiene, mantiene a departamentos como Tarija rezagados frente al eje central.
La apuesta, insistió, es que Tarija pueda generar oportunidades económicas suficientes para que sus habitantes no tengan que migrar hacia La Paz, Santa Cruz o Cochabamba, ni abandonar el país.








