Entrevista en Parlamento
Adrián Vega: “Hoy estamos recibiendo la tercera parte de los recursos y tenemos que hacer malabares”
El vocero del Gobierno Municipal de Tarija defiende la gestión de Johnny Torres, plantea una redistribución de recursos para las autonomías, reclama la devolución del 12% del IDH y anticipa gestiones para financiar la segunda circunvalación. También aborda seguridad, corrupción o vivienda
El Gobierno Municipal de Tarija encara la segunda gestión de Johnny Torres en un escenario muy diferente al de años anteriores. La caída de los ingresos provenientes de hidrocarburos ha reducido de manera significativa los recursos disponibles mientras las demandas de una ciudad en crecimiento se mantienen e incluso aumentan.
Adrián Vega, vocero del Ejecutivo Municipal, entrevistado en Parlamento de elpais.bo, resume el escenario con una comparación: Tarija estaría recibiendo actualmente aproximadamente la tercera parte de los recursos que recibía cuando los precios de los hidrocarburos y las transferencias por IDH y regalías eran elevados.
“A comparación de lo que vivimos hoy, casi estamos recibiendo la tercera parte y esa tercera parte se tiene que administrar en una ciudad de constante crecimiento, de constantes demandas y una ciudad que busca modernizarse”, señala.
El desafío, añade, es hacer compatible esa reducción de ingresos con el programa de gobierno municipal.
“Nosotros no podemos decir no se puede hacer. Tenemos que buscar las formas de hacerlo a pesar de que exista escasez, austeridad y otras cosas”.
Seguridad: ampliar el uso de los recursos
La seguridad ciudadana se ha convertido también en una preocupación para el municipio después del asesinato registrado en el barrio Las Panosas.
Vega considera que el caso debe ser esclarecido por el Ministerio Público, pero admite que Tarija está atravesando una transformación que también trae consigo nuevos problemas.
“Creo que Tarija se ha vuelto una ciudad, al igual que ciudades grandes”, sostiene, en referencia al crecimiento demográfico y a la llegada de personas procedentes de otros departamentos.
En materia de seguridad, el municipio recibe recursos provenientes del IDH que están destinados por ley a esta área. Sin embargo, Vega considera que la normativa debería permitir un uso más amplio.
Por ejemplo, plantea que parte de esos recursos pueda destinarse al alumbrado público, bajo el argumento de que calles y barrios mejor iluminados también contribuyen a la prevención del delito.
También menciona la posibilidad de fortalecer las guardias barriales, las cámaras de seguridad y los sistemas de respuesta inmediata.
Uno de los principales obstáculos está precisamente en las cámaras del proyecto denominado Ciudad Inteligente, impulsado durante la gestión municipal de Rodrigo Paz.
El proyecto se encuentra judicializado y sujeto a una medida precautoria de no innovar. Por ello, el municipio sostiene que no puede intervenir para modernizar o reparar los equipos.
Vega asegura que existe interés en recuperar el sistema.
“Nosotros como municipio estamos interesados en que esto pueda resolverse y que se nos permita intervenir, modernizar, acomodar, arreglar todo lo que está hoy”.
El objetivo sería recuperar las cámaras, la fibra óptica y el sistema de interconexión para facilitar respuestas inmediatas de la Policía.
Corrupción: rotación de funcionarios
Otro de los asuntos que ha marcado el inicio de la gestión son las denuncias relacionadas con funcionarios municipales.
Vega asegura que, ante un caso en el que un funcionario presuntamente realizaba cobros fuera de la norma, se ordenó su suspensión y se facilitó el trabajo del Ministerio Público.
Pero la administración municipal también decidió reforzar una política de rotación de funcionarios en áreas consideradas sensibles.
La medida alcanza a las direcciones de Ingresos y de Orden y Seguridad.
“El rote tanto de la Dirección de Ingresos como de la Dirección de Orden y Seguridad para que nadie se sienta que es dueño de su escritorio y que desde su escritorio puede hacer o deshacer las cosas”, explica.
Según Vega, la instrucción ahora es que estas rotaciones sean más frecuentes para reducir riesgos de prácticas irregulares.
El 50/50 vuelve al debate
Uno de los principales planteamientos que Tarija llevará a la discusión nacional es la redistribución de los recursos públicos.
El alcalde Johnny Torres, en su condición de presidente de la Federación de Asociaciones Municipales (FAM), tiene previsto reunirse con alcaldes del país y posteriormente con el presidente Rodrigo Paz y su gabinete.
Vega señala que el primer objetivo es establecer qué significa exactamente el denominado 50/50, porque municipios, gobernaciones y Gobierno nacional tienen distintas interpretaciones.
“Nosotros entendemos el 50/50 de la coparticipación tributaria”.
Pero la discusión no se limitará a ese punto.
El municipio pretende plantear la devolución del 12% del IDH retenido bajo la Ley 767 y cuestiona que continúe aplicándose un descuento vinculado a un fondo de exploración que, según su interpretación, ya no cumple la finalidad original.
También quiere discutir las competencias que asumieron municipios y gobernaciones pero que corresponden al nivel nacional.
Vega pone como ejemplo los bonos y otros programas que, aunque constituyen derechos adquiridos para la población, terminan generando obligaciones financieras para gobiernos subnacionales.
“Que se los asuma con gastos del TGN, no con gastos de las arcas municipales”.
A ello se suma la discusión sobre el pacto fiscal y una eventual nueva relación entre el Gobierno nacional y las autonomías.
El planteamiento incluso podría avanzar hacia una profundización del modelo autonómico y un “federalismo solidario”, según Vega.
Johnny Torres y el escenario nacional
La presidencia de la FAM ha dado a Johnny Torres una plataforma nacional que, según su vocero, podría convertirlo en una de las voces relevantes dentro del debate sobre la descentralización.
“Hoy, en el actual contexto político nacional, faltan voces que vengan desde la función pública, desde lo más básico, como lo fue Rodrigo Paz, pero con la capacidad propositiva y algún equipo que lo pueda acompañar”, afirma.
Vega sostiene que varios alcaldes del país valoran la experiencia de Torres y su trayectoria en distintos niveles de la administración pública.
También rechaza que la relación entre el municipio y el Gobierno nacional pueda entenderse únicamente desde la afinidad partidaria.
“Si al Gobierno le va bien, a nosotros también nos va a ir bien, a la Gobernación le va a ir bien y al ciudadano le va a ir bien”.
Y plantea que el escenario actual debería ser diferente al de los años anteriores, cuando —según su evaluación— la relación entre el Gobierno central y las autoridades subnacionales estuvo condicionada por la pertenencia política.
Gobernación: coordinación pese a las deudas
Vega asegura que la relación con la Gobernación de Tarija es buena y que existe diálogo permanente.
El municipio y la administración departamental deben coordinar, entre otros asuntos, respuestas ante incendios forestales, heladas, granizadas y emergencias climáticas.
Sin embargo, reconoce que existen cuentas pendientes entre ambas instituciones.
“Tenemos todavía cuentas pendientes de un lado y del otro entre Alcaldía y Gobernación”.
Entre ellas menciona recursos correspondientes al 1% que, según afirma, la Gobernación debe transferir a los municipios.
Pese a las diferencias financieras, Vega considera que la coordinación institucional debe mantenerse por encima de las líneas políticas.
“Ponernos la camiseta de Tarija, intentar resolver desde donde nos toca los problemas”.
Planta de tratamiento: $us 65 millones pendientes de avanzar
Otro de los proyectos estratégicos abordados en la entrevista es la planta de tratamiento de aguas residuales de Cabeza de Toro.
Vega asegura que el municipio cumplió con el saneamiento y la titularidad de los terrenos necesarios para el proyecto.
El financiamiento comprometido asciende, según la referencia realizada durante la entrevista, a aproximadamente 65 millones de dólares de la CAF.
“Por parte del municipio está todo saneado. Nuestro compromiso era conseguir los terrenos y la titularidad de los mismos”.
Ahora, señala, restan trámites administrativos y el proceso de licitación.
El proyecto es considerado estratégico porque permitiría modificar la situación del tratamiento de aguas residuales de Tarija y tendría impacto más allá de la ciudad.
“Es un proyecto que puede cambiar la vida de los tarijeños”, afirma Vega.
Segunda circunvalación busca financiamiento
La segunda circunvalación es otra de las grandes apuestas de la gestión municipal.
Vega asegura que ya se completó una primera etapa, que permitió habilitar la circulación y construir los puentes necesarios para conectar diferentes sectores de la ciudad.
Sin embargo, el proyecto completo requiere una actualización debido a los movimientos de tierra y cambios producidos en la topografía.
También se tuvieron que resolver problemas sociales vinculados con personas asentadas en el área del proyecto.
Actualmente se trabaja en la actualización del diseño y en la búsqueda de financiamiento.
El municipio ha mantenido conversaciones con empresas y entidades financieras y analiza distintas alternativas, incluida la posibilidad de una participación privada.
Vega destaca que la situación financiera municipal permite explorar opciones de endeudamiento.
“Hoy tenemos en agenda varias alternativas y estamos buscando la mejor alternativa técnica y financiera para hacerlo, la más económica, evidentemente, y la que se pueda concretar de manera que inicie y se pueda concluir, no quede una obra a medias”.
Vivienda y crecimiento urbano
La expansión de Tarija plantea otro desafío: cómo crecer sin seguir extendiendo de manera desordenada la mancha urbana.
Vega señala que el municipio pretende delimitar las zonas hacia las que debe crecer la ciudad y evitar nuevas aprobaciones que favorezcan una expansión espontánea.
La alternativa planteada pasa también por una mayor densificación.
La idea es que Tarija comience a crecer verticalmente, mediante una nueva normativa para construcciones en altura.
El objetivo no es solamente urbanístico. Vega advierte que una expansión descontrolada puede afectar los servicios básicos y también espacios que tienen valor turístico, como la campiña tarijeña.
“Sería inconcebible que, por ejemplo, comiencen a poblar parte de la campiña tarijeña, que hoy es un atractivo turístico para todos los que nos visitan”.
En paralelo, el municipio trabaja en la digitalización del ordenamiento territorial y del catastro para que los ciudadanos puedan consultar información sobre terrenos y normativa.
Vivienda para jóvenes
Respecto a la vivienda social, Vega reconoce que el municipio no tiene actualmente un programa propio específico y señala que buena parte de esta competencia corresponde a la Agencia Estatal de Vivienda.
Sin embargo, afirma que la Alcaldía está dispuesta a establecer convenios para facilitar el acceso a terrenos saneados y colaborar en proyectos.
Pone como antecedente un convenio destinado a sanear terrenos para personas con discapacidad.
También abre la posibilidad de trabajar con la Agencia Estatal de Vivienda en soluciones para jóvenes que llegan a Tarija para estudiar o trabajar.
El problema de los vehículos vendidos
Finalmente, Vega aborda uno de los problemas recurrentes para los contribuyentes: los vehículos vendidos que continúan registrados a nombre del anterior propietario y acumulan deudas tributarias.
El municipio busca incentivar la regularización y que los vehículos que circulan habitualmente en Tarija paguen sus impuestos en el municipio.
Vega cuestiona que algunos propietarios registren sus vehículos en municipios donde el impuesto es menor, pese a que utilizan diariamente las calles de Tarija.
“Si pagaran impuestos aquí, obviamente habría plata para hacer los bacheos, los recapamientos, los tratamientos”.
Sobre los vehículos que ya fueron vendidos, explica que el municipio puede proceder a la baja cuando el anterior propietario presenta documentación que permita demostrar la transferencia y establecer quién es el nuevo responsable.
La intención, asegura, es que el ciudadano pueda regularizar su situación y evitar que las deudas de un vehículo que ya no posee continúen acumulándose a su nombre.








