Bicentenario en Tarija, un llamado a vencer la crisis con unidad
La efeméride de Bolivia se convirtió en un llamado a la unidad y a la responsabilidad colectiva, en un contexto donde el país enfrenta desafíos que deberán ser abordados por las futuras autoridades
Bolivia celebró este miércoles 200 años de independencia en medio de un clima de reflexión, marcado por las dificultades económicas y sociales que atraviesa el país. En Tarija, las principales autoridades coincidieron en señalar que, a dos siglos de la gesta libertaria, el nuevo enemigo a vencer no es un ejército extranjero, sino la crisis económica, la pobreza y la exclusión.
Durante el acto oficial, el alcalde de Tarija, Johnny Torres, recordó que el departamento tomó la decisión de formar parte de Bolivia, pese a su vínculo histórico con Argentina, y destacó la participación tarijeña en la lucha por la independencia.
“En ese tiempo nuestro enemigo era el imperio español, porque nosotros queríamos ser libres, queríamos autodeterminar. Ahora hay que pensar quién es el enemigo, a quién debemos derrotar, ahora, es a la pobreza, a la ignorancia, a la exclusión, a la falta de empleo, esos son los enemigos de la patria y a esos lo tenemos que derrotar trabajando, estudiando, formándonos y creando un nuevo país”, manifestó.
Torres subrayó que el Bicentenario no solo debe ser un motivo de celebración, sino también de compromiso colectivo para enfrentar los retos que la historia actual impone.
Por su parte, el gobernador de Tarija, Oscar Montes, realizó un repaso de la historia nacional, recordando que en el primer centenario del país no se lograron cambios profundos, pues la economía seguía concentrada en pocas manos a través de la minería.
También rememoró las guerras que hubo con países vecinos que han tenido resultados negativos para Bolivia. Empero, destaca que a partir de 1952 se vive la Revolución en donde se permite el voto universal, la alfabetización, y en estas últimas décadas el país ha ido viendo cambios más significativos.
Johnny Torres: “A quien debemos derrotar ahora, es a la pobreza, a la ignorancia, la exclusión, a la falta de empleo, esos son los enemigos de la patria”
“Sin embargo, seguimos siendo dependiente de la explotación de materias primas, la minería sigue siendo el principal sustento a pesar que hemos tenido casi 20 años de muy buenos precios y volúmenes de la producción de gas, pero el eje sigue estando en la minería a pesar que llevamos más de 500 años explotando”, mencionó.
Montes considera que la distribución de las riquezas no es de las mejores, el uso de lo que genera las riquezas no es de las mejores, por ello refiere que ahora se tiene una época de crisis que no está solamente en el plano económico sino en el funcionamiento del Estado boliviano.
“No vamos a redundar en las causas que han originado la crisis, pero está claro que quienes sean electos este 17 de agosto, van a tener que enfrentar desafíos en materia económica que son muy difíciles y va a exigir el tomar medidas difíciles”, apuntó.
Eliminar el déficit fiscal
Argumentó que, entre estas medidas, se debe orientar a eliminar el déficit, que significa gastar menos de lo que se tiene, ya que si ingresa 100 se debe gastar no más de 80 para tener 20 de ahorro y ese ahorro convertirlo en inversión y empezar a generar riquezas.
“Si tenemos 100 de ingresos y gastamos 120, estamos generando 20 de deuda, y la deuda lo que hace es generar dependencia y pobreza, por lo tanto, ese es el equilibrio fiscal que está obligado a tomar el próximo gobierno ni bien ingrese”, expuso.
Montes dejó entrever que, si no se adoptan medidas, las consecuencias se traducen en la falta de dólares, inflación, falta de alimentos, y el descontrol de toda la economía.
“El déficit fiscal y control monetario son fundamental para garantizar la estabilidad económica del país, y esa es una tarea que va a tener sin duda efectos negativos sobre muchos sectores de la población en el corto plazo, pero en el largo plazo si se toman de buena manera va a beneficiar a todos”, dijo.
Asimismo, puntualizó que se debe pagar la deuda externa y se debe preparar para el agotamiento definitivo del gas, cuando ya no pueda la producción interna copar el mercado interno del gas, y Bolivia se vea obligada a importar, que son momentos difíciles que se vienen al país, pero que se pueden resolver.
El Bicentenario, más allá de la conmemoración histórica, se ha transformado en un recordatorio de que la independencia también significa la capacidad de superar los obstáculos que impiden el desarrollo pleno del país y garantizar mejores condiciones de vida para toda la población.
Fejuve: “No hay nada que festejar”
“No hay nada que festejar”, indicó el dirigente de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) Cercado, Rodrigo Castillo, que en la oportunidad del Bicentenario de Bolivia, visibilizó cómo la población viene sufriendo las consecuencias de la crisis económica con el incremento constante de los productos de la canasta básica familiar.
“No hay combustible, no hay dólares, todo está caro, ¿qué tenemos que festejar? La gente común no está festejando, está trabajando 12 horas”, dijo Castillo, a tiempo de hacer un llamado a las autoridades para que asuman medidas estructurales que salven al país.
“Yo recorro las calles y la gente me dice, salí a hablar nuevamente, la carne está cara, el fideo está caro, el aceite está caro, entonces es necesario hacer una reflexión”, manifestó.








