Del libro de: Franz Ávila del Carpio – “Bronces en el Alba” 1964
Letanía para mi pena
Señor!
en la callada duda de mis imperfecciones
he saboreado la amarga ruta de mi destino
noche sin norte ni derrotero,
vórtice de calladas angustias
soledad que adentrada en lo hondo de mi ser
ha llorado lágrimas de sangre en mi sino.
Oh! la callada angustia de todos los días
el sinsabor que se eterniza en mis labios
el anhelo que se pierde en lo insondable
la palabra vertida en vano y esfumada entre las sombras,
el canto que se agotó en la penumbra de una existencia
plena de soledad y de amargura.
Señor!
Recógeme de los abrojos de esta vida vacua y sin sentido
y hazme puro como la gota de rocío
o el alba clara que algún día llegará a florecer.








