Beimar López, la historia detrás del genio
El joven culpineño repasa la historia de su descubrimiento desde el inicio.
Hace tiempo que el nombre de Beimar Wilfredo López Subia ha salido del anonimato. Con la publicación de su fórmula para identificar cualquier número primo entre cantidades determinadas Beimar ha llamado la atención de los matemáticos del mundo, de las redes sociales y de los medios de comunicación.
Sin embargo, el camino que lo llevó a alcanzar esa fama, que a momentos le pesa, no ha sido sencillo para el joven culpineño. Pero Beimar inicia la narración de su historia por el principio. Como para la mayoría de las personas, sus primeros contactos con las matemáticas se dieron en el colegio. Fue en las aulas escolares que se encendió la llama de su pasión por los números.
Tras salir bachiller, Beimar tenía la firme intención de estudiar la carrera de Matemática, mas al no tener la posibilidad, optó por Ingeniería Civil. Explica que fue por la relación entre esa carrera con su pasión y por que pone en práctica lo que hasta entonces era teórico para él.
“Las matemáticas son exactas, por eso me gustan”.
Por años Beimar se desempeñó en los roles de estudiante y enseñante, dado que mientras estudiaba en la universidad ejercía como profesor de apoyo en matemáticas para jóvenes. Fue uno de sus estudiantes el que le formuló la pregunta que por años le quitaría el sueño: “¿Y no hay una fórmula para identificar números primos?”. Al ser consciente de que la respuesta era negativa y significaba un problema de más de 150 años de antigüedad, Beimar se propuso resolverlo.
La determinación de Beimar era muy seria, tanto que abandonó la universidad para centrarse en su investigación. Tardó tres años encontrar una respuesta. Tres años para un problema de más de siglo y medio de vigencia. En 2017 dio en el blanco con una fórmula “demostrable y válida para cualquier número”.
“Hubo quien trató de desmotivarme en el camino, pero no pudieron demostrar sus afirmaciones”.
Si de por sí el problema era toda una hazaña, la difusión y cuidar su autoría supuso otra. Por ser estudiante y no profesional, algunos medios y expertos no lo tomaron en serio al inicio. Cuando por fin empezaba a obtener algo de atención, sufrió un intento de plagio y, recientemente, ya con la fama ganada, la Asociación Boliviana de Matemáticas lanzó un comunicado desprestigiando su trabajo. Pero Beimar no se inmuta, las matemáticas son exactas y demostrables, como lo es su fórmula que , según explica, solo hace falta un programa para “ponerla a correr”.
Actualmente, Beimar se concentra en terminar la universidad y trabaja para difundir su descubrimiento.





