Qué no comer bajo estrés
Camilo Andrade Nutricionista En momentos de estrés hay ciertos alimentos que se deben evitar. Por ejemplo, cuando uno se siente bajo una alta presión es habitual que consuma comida rápida, pues esta es muy apetecible, más aún si apenas se tiene tiempo para comer y cocinar. Sin embargo,...
Camilo Andrade Nutricionista
En momentos de estrés hay ciertos alimentos que se deben evitar. Por ejemplo, cuando uno se siente bajo una alta presión es habitual que consuma comida rápida, pues esta es muy apetecible, más aún si apenas se tiene tiempo para comer y cocinar. Sin embargo, la fast food no es el prototipo de alimento equilibrado: el exceso calórico, graso y de sal no son una buena noticia para nuestra tensión. Este inconveniente es aún mayor si se añade alguna salsa picante, ya que esta puede generar acidez y dolor estomacal.
Conociendo más
Las bebidas gaseosas tienen glucosa, gas y edulcorantes y su consumo es muy adictivo. Todo sumado posiblemente afecte a nuestro bienestar, generando problemas alimenticios, estomacales, intestinales, o de obesidad. Por tanto, su abuso no es recomendable bajo ninguna circunstancia, pero mucho menos en situaciones de estrés, ya que la suma de todos estos elementos no es nada favorable para aliviar la tensión acumulada. Una buena alternativa es el té frío, mucho más saludable y recomendable por su capacidad estimulante.
El consumo de bebidas espirituosas crea un efecto engaño momentáneo, pero al final provoca más fatiga, cambios de humor, dependencia... Como todo, el alcohol ha de consumirse con mesura. Algunas bebidas tienen propiedades positivas, el vino es antioxidante y, junto a la capacidad neurodepresora del alcohol, puede ser útil para combatir el estrés, pero con mucho cuidado y cautela. tomar una o dos copas con buena compañía es tremendamente placentero, beberse una botella entera no es una buena decisión.
La glucosa no es una buena compañera para combatir el estrés
[gallery type="slideshow" size="full" ids="33884"]
En momentos de estrés hay ciertos alimentos que se deben evitar. Por ejemplo, cuando uno se siente bajo una alta presión es habitual que consuma comida rápida, pues esta es muy apetecible, más aún si apenas se tiene tiempo para comer y cocinar. Sin embargo, la fast food no es el prototipo de alimento equilibrado: el exceso calórico, graso y de sal no son una buena noticia para nuestra tensión. Este inconveniente es aún mayor si se añade alguna salsa picante, ya que esta puede generar acidez y dolor estomacal.
Conociendo más
Las bebidas gaseosas tienen glucosa, gas y edulcorantes y su consumo es muy adictivo. Todo sumado posiblemente afecte a nuestro bienestar, generando problemas alimenticios, estomacales, intestinales, o de obesidad. Por tanto, su abuso no es recomendable bajo ninguna circunstancia, pero mucho menos en situaciones de estrés, ya que la suma de todos estos elementos no es nada favorable para aliviar la tensión acumulada. Una buena alternativa es el té frío, mucho más saludable y recomendable por su capacidad estimulante.
El consumo de bebidas espirituosas crea un efecto engaño momentáneo, pero al final provoca más fatiga, cambios de humor, dependencia... Como todo, el alcohol ha de consumirse con mesura. Algunas bebidas tienen propiedades positivas, el vino es antioxidante y, junto a la capacidad neurodepresora del alcohol, puede ser útil para combatir el estrés, pero con mucho cuidado y cautela. tomar una o dos copas con buena compañía es tremendamente placentero, beberse una botella entera no es una buena decisión.
La glucosa no es una buena compañera para combatir el estrés
[gallery type="slideshow" size="full" ids="33884"]


