La violencia en el noviazgo adolescente está invisibilizada

No existe en Bolivia información amplia y contrastada sobre la violencia en los noviazgos adolescentes. Un  estudio puntual de la UPDS Santa Cruz, indica que un 60 % de las adolescentes podría sufrir violencia en sus relaciones de noviazgo, con mayor prevalencia entre aquellas que iniciaron relaciones antes de los 15 años (68%). El 40% acudiría a su madre en caso de violencia, mientras que un 2% no buscaría ayuda. Llama la atención de que el 48% de las adolescentes no considerarían varias acciones violentas, como amenazas, gritos, insultos,  agresiones físicas, prohibiciones, presión para tener contacto sexual entre otras; como motivo para finalizar una relación de noviazgo.

Otro dato relevante lo aporta la UNIVALLE de Cochabamba: 81 % de alumnos  adolescentes habría experimentado de algún modo esta problemática en sus relaciones de pareja. La violencia sexual muestra a la mujer como víctima, pues los varones adolescentes (70%) tenderían a exigir tener relaciones sexuales como prueba de amor con sus parejas; y si estas no aceptan, se enojaría un 80%. La UCB ha manifestado por su parte que solo 1 de cada 20 adolescentes que han experimentado violencia física o sexual habría denunciado el hecho.

La ausencia de más datos pareciera mostrar que la violencia de género está enfocada en la situación de mujeres adultas, dando poca atención a que las desigualdades así como la violencia ya están presentes en la niñez así como en los noviazgos adolescentes, respectivamente. Reconocerlo nos ayuda a mirar de otra manera y especialmente prevenir que nuestras adolescentes sufran violencia y que nuestros adolescentes la perpetren, como estaría ocurriendo en un alto número de casos.

Se sabe que la violencia en el noviazgo adolescente puede generar importantes consecuencias en la salud mental como depresión, ansiedad, consumo de sustancias, llegando en ocasiones hasta el suicidio, entre otras razones por el silencio que se mantiene al respecto. Los datos nos muestran que los adolescentes pueden no estar reconociendo las señales de la violencia de género en sus relaciones.

Desde la casa, existen formas de abordar la violencia en el noviazgo en sus primeras etapas. Ayudar a reconocer y crear un noviazgo saludable donde los chicos identifiquen sus sentimientos, la comunicación sana y las relaciones seguras. Los adultos podemos ayudar a crear entornos protectores que rodeen a nuestros adolescentes, les guíen y orienten también en desmontar nociones equivocadas sobre los roles de género y en la confusión de señales de violencia como expresiones de amor e interés. Podríamos enfocarnos en la educación y valores como la igualdad y respeto mutuo, así como la importancia del consentimiento. Se pueden crear espacios de confianza para expresar sentimientos y aprender técnicas de resolución de conflictos basados en la empatía y el rechazo a estereotipos de masculinidad negativa. Prevenir los índices de violencia de género tan altos que ostentamos como país dentro de la región, puede y debe empezar desde casa y a tempranas edades.


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