Violencia sexual contra niños: silencios y señales
UNICEF informa que en 2025 se registra cada día un promedio de 19 denuncias por violencia sexual contra menores de edad en el país. Solo en 2024, se reportaron 6.868 casos de abuso sexual infantil, siendo las niñas y adolescentes mujeres las más afectadas.
A pesar del alto número de casos, la Misión Justicia en Bolivia considera en el último quinquenio que solo el 5% de los casos de violencia sexual se denuncia, lo que implica un gran silencio cómplice y deriva en un elevado subregistro en las cifras oficiales.
Respecto a la respuesta institucional en protección, solo el 82% de los municipios del país cuenta con Defensorías de la Niñez y muchos servicios no están especializados por la ausencia de recursos y personal.
Siendo una problemática tan preocupante, los frentes de atención involucran al Estado, sus instituciones pero también a la sociedad, el sistema educativo y especialmente las familias. Esto debido a que casi el 60 % de denuncias de abuso sexual a niños y niñas incluye a familiares, según datos del Ministerio Público, y es el delito contra menores de edad más denunciado.
Para aumentar la preocupación, se ha conocido que en el departamento de Tarija se han incrementado 17.1% los casos entre la gestión 2025 y 2024.
Se hace muy necesario, entonces, prevenir e identificar a nivel familiar las señales de un posible abuso sexual. Estas no son definitivas pero nos permiten reconocer indicios para indagar más sobre si hubo o no una agresión.
Son señales a nivel físico:
- Comer más o menos de lo normal
- Tener problemas de sueño
- Ensuciarse o mojar la ropa, o mojar la cama (o un aumento de estos comportamientos si ya existían con anterioridad)
- Encopresis
- Dolores de estómago
- Dolor o picazón en el área genital
- Ropa interior manchada de sangre u otro líquido o secreción
- Sangrados en partes intimas
- Problemas al caminar o al sentarse
A nivel conductual:
- El niño o niña actúa como si tuviera menos edad
- Cambios repentinos en el comportamiento
- Temor a quedarse solo con una persona determinada
- Temores repentinos a ciertos lugares o tipos de personas
- Temor a que lo toquen
- Disminución del rendimiento escolar
- Uso de drogas
- Autolesiones
- Juego excesivo con las partes intimas
- Dibujos frecuentes con un contenido sexual
- Preguntas sobre la sexualidad poco corrientes, persistentes o no adecuadas a la edad
- Vergüenza de su propio cuerpo y resistencia a cambiarse en frente de otros
- Promiscuidad
- Aislamiento
- Sentimiento de suciedad y necesidad de ducharse varias veces al día
Es importante saber qué es natural y saludable en el desarrollo sexual de los niños pues ayuda a darse cuenta de que si algo no parece normal.
A nivel emocional:
- Ansiedad severa (pesadillas, nervios, tensión)
- Depresión (retraimiento, problemas de autoestima, ideación suicida, llanto persistente)
- Irritabilidad extrema (berrinches o rabietas, agresiones o un aumento de la ira)


