¿Quiénes realmente “asesinaron” a Marcelo?
El primer disparo al pecho de Marcelo y la ráfaga que le siguió y que causó la muerte del dirigente Carlos Flores, dejaron “petrificado” al compañero Walter Vásquez Michel, quien sabe el único testigo ocular del magnicidio que tenía lugar, cerca del mediodía del 17 de julio de 1980,...
El primer disparo al pecho de Marcelo y la ráfaga que le siguió y que causó la muerte del dirigente Carlos Flores, dejaron “petrificado” al compañero Walter Vásquez Michel, quien sabe el único testigo ocular del magnicidio que tenía lugar, cerca del mediodía del 17 de julio de 1980, en la Federación de Mineros. “La trágica escena”, dice Walter en su libro “Memorias”, dejó grabada en su mente la fisonomía del asesino: “Estatura mediana, corpulento o, como se dice en lenguaje popular, “mastuco”, pómulos salientes, frente amplia, cabello ralo, castaño, corte tipo militar, abrigo corto como los que usan los de la Fuerza Aérea”.Esta descripción coincide más con un teniente, de apellido Retamoso, que participó en el asalto y que luego desapareció sin dejar rastros, que con la del “Killer”. Por esos años circuló, entre los militantes socialistas, un identikit del asesino descrito por Vásquez. Es evidente que Felipe Froilán Molina no es, ni de estatura mediana, ni de cabello ralo y castaño, ni de pómulos salientes, ni de “nariz aguileña” como lo recuerda el testigo. Sin embargo, es incuestionable la participación del ex guarda espaldas de la esposa recién fallecida del dictador Banzer en el episodio que abrió las puertas a uno de los más vergonzantes capítulos de la historia nacional: ¡la dictadura del narcotráfico!Según el propio García Meza, Banzer, aterrorizado por el Juicio de Responsabilidades que le inició Quiroga Santa Cruz, escogió personalmente a “El Killer” para cometer el crimen, añadiendo que al herido, su Ministro “…el Lucho Arce, le metió un balazo en la rodilla”.Sin embargo, el periódico Presencia, en los 90, entrevistó a “El Killer” y éste echó la culpa del asesinato de Quiroga a un paramilitar de apellido Pizarro. ¿Retamoso, Pizarro o Molina? Al margen de cualquier duda, el Juzgado 2° de Partido en lo Penal Liquidador de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz pronunció la Sentencia 129/2007 del 12 de diciembre de 2007, mediante la cual Franz Pizarro Solano, José Luis Ormachea España y Felipe Froilán Molina fueron sentenciados a 30 años de cárcel sin derecho a indulto por ser autores de los delitos de alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, terrorismo y encubrimiento, así como responsables del delito de asesinato en grado de complicidad (de Quiroga Santa Cruz y otros sindicalistas). La reciente captura de Felipe Froilán Molina puede ayudar a esclarecer no sólo la identidad del verdadero asesino material, sino la autoría intelectual, premeditada e instruida a estos asesinos por quienes se veían afectados y amenazados por la emergencia imparable del líder socialista.Desde aquellos que apretaron el gatillo, vislumbramos, sin dificultad, como escalando una pirámide invertida, a los verdaderos responsables: desde el “Killer” a las FFAA golpistas; de ellas, a las filas de la burguesía intermediaria para llegar finalmente a los oscuros designios del imperialismo norteamericano, en la fase terminal del Plan Cóndor.García Meza, días antes del golpe de Estado de 1980, declaró, en una guarnición militar en Cochabamba: “Advierto por última vez que las Fuerzas Armadas de la Nación no permitirán un ataque más a cualquiera de los miembros o a la propia institución tutelar de la Patria y los que reiteren en sus insultos se atendrán a sus graves consecuencias. No se puede tolerar más esos ataques, esos insultos a las Fuerzas Armadas como el caso de Marcelo Quiroga Santa Cruz, que sin saber nada se ocupa de la vida económica y organizativa de la institución armada. A ese señor, las fuerzas armadas sabrán ponerle en su lugar y yo como hombre” Marcelo respondió: “Invito al General García Meza a debatir públicamente por el medio de comunicación que él prefiera, sobre la vida organizativa y económica de las Fuerzas Armadas, como un modo de probar cual de los dos conoce más de ella. Toda institución nacional, incluidas las fuerzas Armadas y la Iglesia Católica, están sujetas a la crítica o elogio que su conducta merezca. En uso de un derecho constitucional y en cumplimiento de un deber ciudadano, irrenunciable, seguiré ocupándome del análisis de la conducción de las Fuerzas Armadas, tantas veces como juzgue necesario. En cuanto a la amenaza de agresión física que, con propósitos intimidatorios, formula el general García Meza, por cuenta de las Fuerzas Armadas y en nombre suyo, debo aclarar que, si bien no ignoro la demostrada peligrosidad de la misma, estoy como siempre, resuelto a defender mi honra, mi vida y la de los míos”. Pero en algo tiene razón García Meza, el golpe de Estado que el lideró, tuvo el apoyo decidido y el estímulo histérico de las clases dominantes bolivianas ante la amenaza del Juicio del Siglo.Quiroga nos decía: “En el banquillo del acusado, no está un ex presidente solamente ni sus más íntimos colaboradores: está ahí, sobre todo, una clase social. Esa misma clase social que muda presidentes ministros y gobiernos, pero que jamás renuncia al control del poder político que resulta del control económico que detenta”. René Zavaleta Mercado explica: “La pasión y la muerte de Quiroga Santa Cruz son por eso tan reveladoras en todo concepto. Con el rango que le daba el ser el mejor orador de su tiempo (…) se puede decir sin vueltas que Quiroga fue el denunciante más insobornable y poderoso de ese tiempo aciago. Por la manera miserable como fue ultimado, en el cumplimiento más protervo de una promesa hecha por García Meza ante el país entero, el desenfado absoluto con que actuaron tan al desnudo García Meza y todo el extremismo militar, era la prueba del nivel de no retorno al que había llegado la política”.Las nuevas generaciones están expuestas a repetir ese “tiempo aciago” si perdemos la memoria histórica y dejamos que los mismos sectores que en su momento decretaron el asesinato de Marcelo Quiroga Santa Cruz se rearticulen y retomen la conducción de la sociedad, la economía y el Estado en Bolivia.


