Tumpa Pire: Residuos sólidos urbanos en el Valle Central
En días pasados, la prensa local informaba sobre el fin del ciclo del relleno sanitario de Pampa Galana a cargo de la Honorable Alcaldía Municipal de Tarija y la Provincia Cercado. Se informó, asimismo de los esfuerzos por establecer la localización de un nuevo emplazamiento y posterior...
En días pasados, la prensa local informaba sobre el fin del ciclo del relleno sanitario de Pampa Galana a cargo de la Honorable Alcaldía Municipal de Tarija y la Provincia Cercado. Se informó, asimismo de los esfuerzos por establecer la localización de un nuevo emplazamiento y posterior construcción de la infraestructura necesaria; sin embargo, por motivos de seguridad y otros argumentos válidos no se dio información sobre los avances concretos de dichas acciones.
Ya sea que se construya un nuevo relleno o se siga utilizando el actual, lo que resulta absolutamente necesario e impostergable es la construcción de una planta de reciclaje de residuos sólidos, a la medida del Valle Central, por razones de escala, la misma que iniciaría sus operaciones garantizando la separación, clasificación, procesamiento y empaque de la basura, para luego entrar a una fase de industrialización y reutilización de varios subproductos, como ser: vidrio, plásticos, metales, papel y cartón; residuos orgánicos para la producción de compost, biogás, etc.
Durante las gestiones de Lino Condori y Oscar Montes se encaró el estudio y formulación de una solución adecuada para este problema. Mediante un Convenio Intergubernativo, la Dirección de Proyectos Especiales de la Gobernación y la DMAT, en representación del Municipio, colaboraron activamente en la concepción del proyecto y éste fue ejecutado exitosamente disponiéndose a la fecha del estudio Técnico, Económico, Social y Ambiental (TESA), el cual está en manos del Municipio con copias en la Gobernación.
Este proyecto tiene un costo (incluido un año de operación y mantenimiento, periodo en el cual se capacita al personal local) de 5,7 millones de dólares y, por su tamaño y capacidad, puede atender a los municipios de Tarija, Uriondo, Padcaya y San Lorenzo durante los próximos 20 años. Sería ubicado en los actuales predios del relleno sanitario en Pampa Galana, en el cual existe el espacio y las condiciones necesarias para futuras ampliaciones.
La implementación de este proyecto prolongaría la vida útil del actual sitio en varios años permitiendo el tiempo suficiente para una adecuada identificación y procesamiento del nuevo relleno. Por otro lado, generaría empleo directo e indirecto en una zona deprimida económicamente y azotada por los malos olores y la contaminación. Demás está decir que la introducción de tecnologías para el uso de las materias primas recicladas crea condiciones para incrementar su demanda en varios nichos de mercado, con los consiguientes beneficios en términos de actividad económica.
En cuanto al Costo Eficiencia Social (CES), éste se determina en 7,18 dólares por habitante por año. Es decir, se trata de un costo de 4,15 bolivianos mensuales que recaería en cada uno de los habitantes, considerándose un costo razonable, teniendo en cuenta el beneficio por externalidad positiva relativo al cuidado del medio ambiente. Otros indicadores económicos como el Valor Actual Neto y la Tasa Interna de Retorno (Privado y Social) también determinan la ejecutabilidad del proyecto en su fase de inversión.
¿Cuáles son las opciones para la ejecución del proyecto por parte del Municipio? Una de ellas, obviamente, es la asignación directa de recursos propios para este propósito y su licitación inmediata. Pero también podrían ensayarse, por lo menos, las dos alternativas siguientes: 1) siendo el proyecto de conocimiento de la Unidad de Proyectos Especiales (Upre) y siendo su cofinanciación parte de la oferta electoral del Presidente Evo, se tendría que volver a poner sobre el tapete la aceptación por parte del municipio tarijeño del esquema de cofinanciamiento y 2) dados los resultados positivos del TIR (Tasa Interna de Retorno) y VAN (Valor Actual Neto) privado, convocar a empresas privadas la construcción, operación (hasta la recuperación de la inversión) y posterior transferencia al municipio de la Planta de Reciclaje.
Pueden existir varias otras alternativas para dar inicio al proyecto en esta gestión 2016, sin embargo, para lo que no existe margen es para continuar en la inacción y la queja permanente por nuestras alcantarillas trabadas por los residuos plásticos; por predios turísticos usados en nuestra campiña como basurales; por moscas y mosquitos transmisores de cada vez más complejas enfermedades; por olores pestilentes que destruyen nuestra salud mental y física y por la sistemática degradación de nuestro medio ambiente.


