¿Nueva Autonomía Regional?
La convocatoria del Comité Cívico del Municipio de Padcaya para la conformación de la “Región Autónoma del Sur” ha sido respaldada, desde la provincia O’Connor, por una masiva asamblea popular liderada por su Central de Campesinos y en la que participaron centenares de dirigentes...
La convocatoria del Comité Cívico del Municipio de Padcaya para la conformación de la “Región Autónoma del Sur” ha sido respaldada, desde la provincia O’Connor, por una masiva asamblea popular liderada por su Central de Campesinos y en la que participaron centenares de dirigentes provenientes de todos los sectores activos en la vida social, sindical y política de la provincia.El disparador de este salto cualitativo en las demandas provinciales es, sin duda, el malestar generado por el evidente retroceso en términos de institucionalidad autonómica, cuya causa se encuentra en varios decretos y resoluciones aprobadas por el ejecutivo departamental, las mismas que revierten los avances descentralizadores registrados en la gestión masista de don Lino Condori.Basta revisar los decretos 020 ó 025 para comprobar esta realidad y confirmar la amenaza re centralizadora que se cierne sobre la autonomía tarijeña. También resulta por lo menos curiosa la Resolución Administrativa Nro 477/2015, que coloca al Servicio Departamental Agropecuario (Sedag) – O’Connor bajo dependencia lineal directa del Gobernador, dejando al Secretario de Desarrollo Productivo como un simple “supervisor” del cumplimiento de las normas, objetivos y resultados institucionales. Digo curiosa por cuanto el Sedag (departamental) tiene dependencia lineal del Secretario en cuestión, pero el Sedag-O’Connor es tan especial que depende linealmente, directamente, del Gobernador, y no del Secretario. En fin… alguien explicará este entuerto, quién sabe desde la perspectiva de la aversión visceral que parecen tenerle, quienes redactaron la Resolución, al rebelde y respondón Subgobernador de la provincia.¿Cuál es la diferencia con el Sedag-O’Connor anterior? En la Resolución Administrativa 244/2011, Lino Condori coloca a esta institución bajo la dependencia lineal de la autoridad electa, el Ejecutivo Seccional (hoy Subgobernador), y bajo la dependencia funcional del Servicio Departamental Agropecuario.No es una diferencia sutil, se trata ahora de recuperar, para el centralismo, la capacidad de decidir sobre la vida y milagros de una institución provincial, dejando al margen, cual hermanos menores aquejados de alguna discapacidad, a los hombres y mujeres de la provincia que lucharon justamente por ejercer su derecho a una ciudadanía plena, negada sistemáticamente por el centralismo.A todo lo anteriormente comentado, se suma el riesgo, altamente probable, de que el camino que hoy recorre el Sedag provincial sea también el de los Servicios Departamentales de Caminos (Sedeca) desconcentrados, y de que nuestros hermanos de las provincias de repente despierten del sueño autonómico despojados de todas las conquistas democráticas logradas en la gestión popular de la gobernación para retornar, en términos de inclusión social y política, al periodo anterior al proceso de cambio y a la restauración neo liberal que propugnan quienes hoy administran la cosa pública.No es fácil esconder estos afanes centralistas detrás del discurso de la “austeridad” ante el recorte de los ingresos por efecto de la caída de los precios del petróleo. La sencilla razón está en que la mentada austeridad se debería expresar en la aprobación del presupuesto departamental, pero no así en el recorte de las atribuciones y funciones de actores centrales del proceso autonómico, como son las Unidades Seccionales, verdaderos espacios para la desconcentración y descentralización del Gobierno Autónomo Departamental, traducida esta en eficiencia y eficacia en la gestión pública.La gestión anterior ejecutó, vía Administración Central, tan sólo el 5% del presupuesto de la Inversión Pública Departamental. Algo más del 80% estuvo a cargo de estas unidades, las mismas que empezaron a desarrollar algo que nunca tuvieron: capacidades institucionales y capital humano calificado. Este no es un proceso sencillo, exento de complicaciones. Todo lo contrario. Sin embargo, no es posible ocultar que, con un 20% ó 30% del total de empleados en la Gobernación, las Unidades Seccionales ejecutaron un 80% de la inversión pública, mientras que la obesa “Administración Central” , con más del 50% del total de empleados, tuvo incluso un menor desempeño en términos de eficiencia, ¡¡para sólo ejecutar el 5% de la Inversión!!De manera que, volver a potenciar a la Administración Central y al dedazo poderoso del Gobernador, en desmedro de los avances autonómico no parece una buena idea.Uno de los primeros efectos que esta política regresiva está logrando es el restablecer el clima de desconfianza y beligerancia entre las provincias y la capital que heredamos del periodo anterior a la gestión del MAS en la Gobernación. Habíamos hecho desaparecer, con estas medidas descentralizadoras profundas, el discurso del “decimo departamento”, por ejemplo.Ahora tenemos el desafío de enfrentar la creación de una nueva región autónoma y la constitución de la segunda Autonomía Regional de Bolivia, luego de la chaqueña.La mesa está servida: un Gobierno Departamental centralista y abusivo; empresas privadas al borde de la quiebra masiva por la incompetencia financiera o por la estrategia deliberada de la actual administración; perspectivas de reservas petroleras muy importantes en Arce y O’Connor; demandas insatisfechas y malestar creciente ante la negligente o inexistente capacidad de diálogo y negociación que están demostrando, etc.Nuevamente nos deslizamos hacia esa maldición China: “¡Ojalá vivas en tiempos interesantes!”.


