Bloqueo contra de Cuba aísla nuevamente a EEUU en las NNUU

Nada hace pensar que no vaya a ocurrir lo mismo en esta próxima cita con la historia, que está por instalarse en la sede de Nueva York mientras redacto este artículo. Sin embargo, en esta oportunidad, no puede dejarse de lado, para el análisis, el importante cambio de escenario generado por...

Nada hace pensar que no vaya a ocurrir lo mismo en esta próxima cita con la historia, que está por instalarse en la sede de Nueva York mientras redacto este artículo. Sin embargo, en esta oportunidad, no puede dejarse de lado, para el análisis, el importante cambio de escenario generado por el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países y el hecho de que el actual gobierno de la potencia del norte ya no considera a la pequeña isla caribeña un “enemigo peligroso”.El embargo, o mejor dicho el “bloqueo”, ha tenido un impacto negativo sobre las finanzas de Cuba equivalente al asalto y robo de ochocientos treinta y tres mil setecientos cincuenta y cinco billones de dólares (¡¡833.755.000 millones!!), de acuerdo al  valor del oro en el mercado internacional. A pesar de tan brutal como solapado ataque, el pequeño David del Caribe no fue derrotado en más de medio siglo.Como lo declarara John Kerry hace unos días, en una entrevista: “…¡Intentamos aislar a Cuba por más de 50 años y terminamos aislados nosotros!”La propuesta de Resolución será presentada por el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez y contiene nuevas evidencias que prueban cómo, a pesar del restablecimiento de relaciones, el bloqueo estadounidense se mantiene e intensifica el 2015, adquiriendo una particularidad extra territorial innegable.Washington decretó el bloqueo el 3 de febrero de 1962. Las NNUU empezaron a votar en su contra desde 1992 aislando de manera evidente y significativa a los EEUU y dando un respaldo casi unánime para la terminación del bloqueo.Pero, sin duda, la atmósfera política de este año es diferente, con el presidente Obama intentando aliviar algunas restricciones al comercio, al envío de remesas y a los viajes. A pesar de sus muestras de buena fe, Obama sabe de los límites que tiene su cargo ejecutivo y necesita del Congreso para anular la medida. Esta situación generó enorme especulación en sentido de si la Casa Blanca, al menos se abstendrá de votar en esta oportunidad, puesto que es impensable la normalización de las relaciones diplomáticas mientras el bloqueo sigue vigente.Esta posibilidad es remota, por cuanto la Administración Obama no aceptará el borrador presentado por Cuba y no parece estar dispuesta a trabajar en una redacción conjunta que abra las puertas a la abstención, sabiendo, además, que esa acción lo enfrentará virulentamente con el Congreso dominado por la derecha republicana, que no acepta el levantamiento del embargo.Por ello, algunos oficiales estadounidenses, que solicitaron el anonimato, afirmaron que “…Lamentablemente, la Resolución presentada por Cuba es muy similar a aquellas de años anteriores y no refleja plenamente el espíritu del compromiso demostrado por el Presidente Obama para avanzar en nuestros comunes intereses con Cuba”. Evidentemente se trata de un pobre pretexto que no alcanza a ocultar las tensiones y contradicciones de su política exterior.Lo que podemos anticipar es una nueva victoria aplastante de la isla en la votación de la Asamblea General, ratificando una vez más el carácter ilegitimo del bloqueo, así como su naturaleza genocida y gangsteril en contra del Gobierno y el pueblo de Cuba.Otro factor que influye en las indefiniciones estadounidenses sobre el bloqueo o sobre la devolución de Guantánamo o, más aun, sobre el necesario debate acerca de los resarcimientos multimillonarios que podría plantear Cuba por los daños producto del embargo, es la carrera electoral en curso y la disputa del voto de la comunidad cubano estadounidense, que tiene gran influencia, especialmente en Florida. Esta importante comunidad está hoy dividida en relación al restablecimiento de relaciones con la isla comunista, lo cual es un avance muy importante en relación a años atrás cuando se albergaban en ella con gran popularidad terroristas de la talla de Posada Carriles. Junto a la liberación de los héroes antiterroristas cubanos y la debilitación de la más radical “gusanera” de Miami, un elevado porcentaje de cubanos se muestran más que dispuestos a un reencuentro fraterno y solidario con sus hermanos en la en la Isla y ya no están dispuestos a seguir las prédicas castro-fóbicas de antaño.


Más del autor