Crónica política de la semana
La caída de Medinaceli y las otras cuentas de Mariaca
La aprehensión del exministro de Hidrocarburos por la crisis de la gasolina “basura” abre otra vía de desconfianza en el gabinete. El Fiscal contemporiza la investigación y las órdenes de apremio
Que en el imaginario colectivo se haya eliminado por completo la idea de “separación de poderes” tiene sus consecuencias. Durante la hegemonía “masista” nadie dudaba de que era Evo Morales o sus truculentos operadores tipo Juan Ramón Quintana quienes decidían quien iba “adentro”. En el breve periodo de Jeanine Áñez la idea se reforzó. También en la de Luis Arce y por supuesto, también en la de Rodrigo Paz Pereira, a pesar de no haber tenido nada que ver (salvo su voto individual) en la elección del fiscal general Roger Mariaca en octubre de 2024, curiosamente una de las pocas votaciones que obtuvo amplia mayoría en aquellos tiempos de enfrentamiento hostil entre evistas y arcistas, pero también en plena descomposición de las bancadas de Comunidad Ciudadana de Carlos Mesa y del Creemos de Luis Fernando Camacho.
Que el gobierno se atribuya los éxitos de operativos o amenace con la aprehensión de tal o cual dirigente, incluyendo a Evo Morales, en pleno Estado de Excepción, no extraña a nadie, pero hace extensible esa influencia al resto, en este caso, la del exministro de Hidrocarburos Mauricio Medinaceli.
La caída
La orden de aprehensión, su aprehensión, las fotos con las esposas y las jornadas en las celdas de la FELCC hasta que el juez lo envió a su casa como medida cautelar ha alimentado todo tipo de conjeturas y especulaciones. Y no es para menos: su padre formaba parte del círculo cercano de Jaime Paz en los años 90; su hermano Alejandro Medinaceli es diputado del PDC y uno de los principales operadores del gobierno en la Asamblea, y su hermana, Leyla Medinaceli, que ya fue viceministra de Comunicación de Evo Morales, forma parte del círculo íntimo de la gestión de Paz Pereira.
Akly La Fiscalía no emitió orden sobre el que fuera el presidente de la estatal petrolera durante el escándalo
Medinaceli, economista especializado en hidrocarburos que había agarrado consultorías por medio mundo mientras se labraba un nombre como opositor técnico al gobierno nacionalizador del MAS había acudido al meritocrático llamado de Paz en estos “tiempos difíciles”. Medinaceli esperaba en El Alto aquel 9 de noviembre la llegada de las cisternas con el combustible que iba a solucionar el gran problema de la escasez en el país y se acabó convirtiendo en pesadilla.
También estaba Paz, también estaba Yussef Akly. En la mañana el presidente los había posesionado a ambos, junto a Margot Ayala, que estaba al frente de la ANH y que fue la primera en caer cuando estalló el escándalo de la gasolina basura.
¿Quién manda aquí?
Faltaba por resolver quien asumiría el verdadero poder en el área luego de los muchos cambios de criterio durante los 20 años del MAS, pues primero fue Carlos Villegas desde YPFB, luego Luis Alberto Sánchez desde el Ministerio y luego Armin Dorghaten de nuevo desde YPFB. Sánchez le había dado la vuelta a la norma convirtiendo al ministro en presidente del Directorio, es decir, el poder sobre el poder. Sobre los contratos más allá de lo ejecutivo diario.
La investigación contemporizada por Mariaca busca esclarecer qué pasó con la gasolina basura; Medinaceli señaló en su momento a los contratos mientras que Akly lo negó hasta que su cabeza rodó; su sucesora Claudia Cronenbold, que venía desde la misma costilla de la Cámara de Hidrocarburos de Bolivia, duró 25 días en el cargo intentando ordenar esos contratos. Cuando se rindió y renunció, rodó la cabeza de Medinaceli.
La “aristocracia” tuitera se ha volcado con Medinaceli, rechazando su detención con argumentos tales como que “es un profesional muy reconocido”, lo cual siendo cierto no le exime de sus responsabilidades como presidente del Directorio, ni de haber emitido reglamentos que alguien podría considerar milimétricamente calculados para eludir una responsabilidad sin aguarle el negocio a nadie.
¿Y qué pasó con Akly pues? Pues que Mariaca, sea por olvidadizo, sea por genio de la cizaña, no emitió orden alguna y Paz, cuya palabra no goza ya de mucha credibilidad entre los que lo votaron – según sus propios estudios – recibe otra dosis de desconfianza entre los que no lo votaron. Ser ministro hoy por hoy, es cosa seria.
La renuncia de Saucedo
Hacía días que no se tenía noticias de Romer Saucedo, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia que amenazó con un paro del sector justicia si no se aprobaba un incremento de la partida de Justicia en el presupuesto. La amenaza inédita fue sofocada, pero la herida no cierra: Saucedo – que se consideraba “cuota” de Luis Fernando Camacho hasta que Camacho dejó de existir – anunció su renuncia al cargo de presidente.
La reforma de la Justicia pasa por ser una de las grandes claves de la legislatura, sin embargo apenas se han esbozado planes para destrabar el asunto mientras que el TCP sigue sin quorum, lo que dificulta también cualquier reforma constitucional.








