Irregularidades en seguridad de cisternas ponen bajo observación a planta de Palmasola
Un operativo simultáneo de control y fiscalización realizado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en plantas de almacenaje de La Paz, Oruro, Cochabamba y Santa Cruz evidenció irregularidades en los mecanismos de seguridad para el transporte de combustibles líquidos, particularmente en el departamento cruceño.
De acuerdo con la directora de la ANH, Margot Ayala, en la planta de almacenaje de YPFB en Palmasola (Santa Cruz) se detectaron fallas en el uso de precintos de seguridad en las cisternas que salen del recinto, una situación que podría permitir la manipulación indebida y el desvío de combustible durante el transporte.
El objetivo del operativo fue verificar la correcta salida de cisternas y el cumplimiento de los protocolos establecidos por normativa en toda la cadena logística. Según Ayala, mientras que en las plantas de La Paz, Oruro y Cochabamba los precintos cumplían con las especificaciones técnicas, en Santa Cruz se identificó un problema específico.
La autoridad explicó que los precintos observados en Palmasola no cumplen con la normativa vigente, al presentar doble orificio, una característica que impide garantizar un cierre seguro e inviolable de las válvulas de las cisternas.
“Nos preocupa que la planta de almacenaje más grande del país presente este tipo de irregularidades, ya que un precinto mal asegurado permite abrir y cerrar las válvulas sin dejar evidencia, facilitando la extracción de combustible en cualquier punto del trayecto”, advirtió Ayala.
La normativa establece con precisión las características técnicas que deben cumplir los precintos de seguridad para asegurar la trazabilidad y el control del transporte de combustibles. El incumplimiento de estos parámetros, según la ANH, debilita los mecanismos de fiscalización y abre la posibilidad de prácticas irregulares en la distribución.
En ese marco, la directora de la ANH reiteró la gravedad del hallazgo y apuntó responsabilidades directas dentro de la cadena operativa. “Esta situación es alarmante, porque permite que sean manipulados con facilidad, posibilitando el desvío de combustible. YPFB debe responder por esta irregularidad”, afirmó.
La entidad reguladora anunció que se adoptarán las acciones correspondientes para esclarecer responsabilidades, con el objetivo de resguardar los recursos del Estado y garantizar el abastecimiento regular de combustibles a la población, mientras Santa Cruz vuelve a quedar bajo observación por fallas detectadas en una de sus principales infraestructuras de almacenaje.





