“Demanda ante la CIDH es un insulto al Estado”
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, afirmó el viernes que la demanda presentada por los acusados por terrorismo ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) es un “insulto” a la inteligencia de las personas y al Estado boliviano. La demanda fue planteada por violación de...



El ministro de Gobierno, Carlos Romero, afirmó el viernes que la demanda presentada por los acusados por terrorismo ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) es un “insulto” a la inteligencia de las personas y al Estado boliviano. La demanda fue planteada por violación de derechos humanos e interpuestos por el boliviano-croata, Mario Tádic, y el húngaro, Elöd Tóásó, co-imputados en el caso terrorismo.
“Esa acción que se ha presentado ante la CIDH es un insulto al Estado boliviano y es un insulto a la inteligencia de las personas”, dijo la autoridad a la Red Patria Nueva, quien recordó que al menos 6 de los 39 acusados se acogieron a un procedimiento abreviado, que es una “confesión ante la justicia”.
Romero dijo que esas personas, durante el proceso de investigación, revelaron que fueron traídas al país con el objetivo de impulsar la división de Bolivia al mando de Eduardo Rózsa Flores, mercenario que participó en el proceso separatista de Yugoslavia.
Además, Romero dijo que la presentación de esa denuncia “es una afrenta” al Estado boliviano, ya que las investigaciones por el caso terrorismo continúan sustanciándose.
“Es una afrenta, más aún cuando estamos hablando que el proceso judicial sigue sustanciándose en Bolivia y más aún cuando los demandantes son quienes han sido sentenciados y condenados porque ellos mismos reconocieron que todos estos hechos fueron reales”, sostuvo.
“Esa acción que se ha presentado ante la CIDH es un insulto al Estado boliviano y es un insulto a la inteligencia de las personas”, dijo la autoridad a la Red Patria Nueva, quien recordó que al menos 6 de los 39 acusados se acogieron a un procedimiento abreviado, que es una “confesión ante la justicia”.
Romero dijo que esas personas, durante el proceso de investigación, revelaron que fueron traídas al país con el objetivo de impulsar la división de Bolivia al mando de Eduardo Rózsa Flores, mercenario que participó en el proceso separatista de Yugoslavia.
Además, Romero dijo que la presentación de esa denuncia “es una afrenta” al Estado boliviano, ya que las investigaciones por el caso terrorismo continúan sustanciándose.
“Es una afrenta, más aún cuando estamos hablando que el proceso judicial sigue sustanciándose en Bolivia y más aún cuando los demandantes son quienes han sido sentenciados y condenados porque ellos mismos reconocieron que todos estos hechos fueron reales”, sostuvo.