La anomalía del Tribunal Electoral Departamental (II)
Vargas subraya que la imparcialidad del TED - a nuestro juicio puesta en riesgo entre reconocimientos de parte y actos impropios de la función del Tribunal -, la garantiza ella por no haber tenido vinculación política alguna, pese a haber sido designada por la Presidenta Áñez
Publicamos en la edición de hoy un texto de la presidenta del Tribunal Electoral Departamental, Nataly Vargas, en el que critica el editorial del miércoles 24 de febrero titulado “La anomalía del TED” en el que se detalla lo ilegítimo de un Tribunal Departamental consolidado en base a una acusación que ha sido refutada y que nunca tuvo sustento, pues ni siquiera los investigadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) dedicaron una sola frase a un supuesto fraude en Tarija, como tampoco observaron ninguno de los partidos que concurrieron a las elecciones aquel 20 de octubre de 2019 y que firmaron el acta de conformidad, pero que sí le ha servido a la Presidenta para presentarse como querellante y ahora, interponer la apelación de último recurso.
Vargas no hace ninguna referencia a este asunto más allá de referenciar a una entrevista publicada por cierto a toda página en este medio respecto a su voluntad de apelar el sobreseimiento de la causa, sin indicar ningún elemento de prueba que pueda sugerir que sí hubo un delito del tipo descrito en Tarija, pues nadie aquí habla de lo sucedido a nivel nacional o en otros departamentos, donde serán otros Tribunales Electorales y de Justicia quienes tengan que ponerse de acuerdo y llegar hasta la verdad histórica de los hechos.
Vargas opta por utilizar su condición de mujer para presentarse como víctima de un hostigamiento, además de desconocer la legitimidad de la Ley de Imprenta y preguntarse por quién firma las notas editoriales, que como es conocido por todo el mundo, emiten la voz del consejo editorial y en última instancia, de la Dirección. La libertad de prensa se construye desde ahí.
La figura de la designación presidencial en el TED en este medio hemos criticado siempre, antes, ahora y lo haremos después, pues lo consideramos una absoluta anomalía para la división de poderes
La Presidenta del TED reconoce que ella no fue ganadora de un concurso público ni de un proceso de selección, sino que fue designada por la entonces Presidenta Jeanine Áñez para ejercer una función determinada. Una figura que en este medio hemos criticado siempre, antes, ahora y lo haremos después, pues lo consideramos una absoluta anomalía para la división de poderes.
La Presidenta del TED, sin embargo, se arroga una legitimidad curricular detallando su extensa lista de doctorados, maestrías e investigaciones por medio mundo al alcance de unos pocos. En cualquier caso, esa solidez curricular no fue ponderada por el órgano competente para elegirla vocal, sino por la Presidenta para designarla, y tal vez sí por el resto de vocales en la designación de Presidenta del TED.
Finalmente, Vargas subraya que la imparcialidad del TED - a nuestro juicio puesta en riesgo entre reconocimientos de parte y actos impropios de la función del Tribunal -, la garantiza ella por no haber tenido vinculación política alguna, olvidando que fue designada por el cargo más político que hay en cualquier circunstancia: El Presidente del Estado, sea el de ahora o el de antes.
No le corresponde a la Presidenta Vargas levantar libelos ni lanzar insinuaciones temerarias, que todos los lectores de El País conocen bien nuestra trayectoria y compromiso con Tarija y con sus instituciones. Más al contrario, le convendría concentrarse en un proceso electoral que se prevé complicado y en el que varias decisiones ya han abonado el camino para cuestionar la legitimidad de tal o cual candidato.


