Frenar la deserción escolar, el reto urgente

Será fundamental y urgente planificar el año escolar, concretar las decisiones a tomar para el reinicio de las actividades escolares, la modalidad y trabajar fuertemente en ello. De seguro la tecnología, más allá del factor presencial o no del estudiante, jugará también un rol crucial

La educación formal se ha visto gravemente afectada por la pandemia del Covid-19, de esta manera en Bolivia unos 3,5 millones de niños y adolescentes no asistieron a las escuelas debido a las medidas restrictivas que buscaron frenar el avance del coronavirus.

Hoy que ya se ha puesto en agenda el tema del reinicio de clases, muchos padres se preguntan si será bueno enviar a sus hijos a clases semipresenciales si así se dieran. Más aún, muchísimos otros se ven imposibilitados de pensar en la escolaridad, tras el fuerte golpe económico de la pandemia.

Por otro lado, las clases virtuales con sus fortalezas y debilidades, han mermado la presencia de muchos estudiantes, pues los de menos recursos no han podido acceder a ellas. Éste ha sido otro gran limitante.

Aunque no hay datos sobre los colegios que recién comenzarán con las inscripciones se prevé un panorama similar

Bolivia en pasados años mostraba buenos resultados respecto a superar la deserción escolar. Para la gestión 2005, de cada 100 estudiantes matriculados en educación regular, 6 abandonaban sus estudios. En 2018, de cada 100 solo abandonaron la escuela 3 estudiantes, siendo las mujeres las que menos lo hacían.

El crecimiento sostenido en el número de estudiantes que llegaban al bachillerato, no solo mostró que existía mayor cantidad de éstos en el sistema, sino que cada vez eran más los que tenían éxito en la culminación de sus estudios.

Es así que, entre 2005 y 2018 el incremento de bachilleres alcanzó el 46%; destacando la participación de las mujeres, que representaron el 51% de los bachilleres en 2018. Para el mismo año, 17.198 estudiantes obtuvieron el Bachillerato Técnico Humanístico (BTH).

Estas cifras alentadoras hoy están llenas de incertidumbre, primero en general por la posible deserción escolar y segundo por el número de mujeres que continuarán o no sus estudios, pues no cabe duda que este sector ha sido uno de los más afectados por la pandemia.

Empero, uno de los primeros efectos de la pandemia en la educación se dejó ver ayer cuando se conoció que la cantidad de postulantes a la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS) disminuyó un 50 por ciento en comparación a la pasada gestión.

Y aunque se espera que con las admisiones especiales y las Prueba de Suficiencia Académica (PSA) se llegue a los parámetros de anteriores gestiones, la disminución está relacionada con los efectos causados por la pandemia de la Covid-19.

Estadísticas de la UAJMS muestran que en la admisión del 2019 hubo 5.026 postulantes, para el 2020 se observó un incremento, pues subió a 5.553 postulantes a distintas carreras de la estatal tarijeña en todas sus modalidades, mientras que en una primera etapa para el 2021 se tienen cerca de 2.500 estudiantes.

Aunque no hay datos sobre los colegios que recién comenzarán con las inscripciones se prevé un panorama similar. En este marco será fundamental y urgente planificar el año escolar, concretar las decisiones a tomar para el reinicio de las actividades escolares, la modalidad y trabajar fuertemente en ello.

De seguro la tecnología, más allá del factor presencial o no del estudiante, jugará también un rol crucial. El Gobierno deberá aprender de los errores recientes y trabajar fuertemente en eliminar la brecha tecnológica. Pero sobre todo se deberá replantear los medios, las técnicas didácticas y concentrarse en su eficacia, seguro mucho tendrá que ver el factor socioeconómico.


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