Parlamento de UNASUR el nuevo “elefante blanco” costó más de Bs 500 millones y nunca fue utilizado
Una inversión pública superior a Bs 500 millones, concebida para albergar el Parlamento de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), terminó convertida en una infraestructura abandonada que jamás cumplió el objetivo para el que fue construida. El Gobierno nacional inspeccionó este lunes la sede ubicada en el municipio de San Benito, Cochabamba, considerada ahora un nuevo "elefante blanco" de la inversión estatal.
La visita fue encabezada por el viceministro de Transparencia, Seguridad Jurídica y Derechos Humanos, Yamil García Delfín, y el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora Liebers, quienes verificaron el estado del complejo, edificado durante la anterior administración con la finalidad de recibir las sesiones del Parlamento de UNASUR, instancia que nunca llegó a funcionar en el país.
Durante el recorrido, las autoridades constataron el evidente deterioro de la infraestructura, rodeada de maleza y pastizales, pese a tratarse de una de las obras públicas de mayor costo ejecutadas en los últimos años.
El complejo comprende tres bloques destinados a plenarias y oficinas administrativas, una superficie construida de aproximadamente 12.000 metros cuadrados, un centro de convenciones, helipuerto y otras instalaciones distribuidas sobre un predio cercano a las 400 hectáreas. A pesar de su magnitud, el recinto nunca fue utilizado para el propósito que motivó su construcción.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora Liebers, calificó la obra como un símbolo de inversiones que terminaron sin generar beneficios para la población.
"Nos encontramos con un nuevo elefante blanco, con un nuevo daño a los bolivianos; es una edificación hecha con fines ideológicos donde se gastaron más de 500 millones de bolivianos", afirmó.
Por su parte, el viceministro Yamil García Delfín sostuvo que la inspección forma parte del proceso de revisión del destino de los recursos públicos impulsado por el Gobierno nacional y recordó que la construcción fue autorizada mediante el Decreto Supremo 1545.
La autoridad señaló que la inversión fue concebida para promover la integración regional a través del Parlamento de UNASUR; sin embargo, esa instancia nunca llegó a sesionar en la infraestructura construida en Cochabamba.
"Hoy constatamos que ese Parlamento nunca llegó a sesionar y que esos recursos pudieron destinarse a obras que mejoren la vida de las y los bolivianos. Nuestro mandato es seguir investigando las decisiones que han dañado la economía de nuestra Patria", manifestó.
La inspección fue realizada por instrucción del presidente Rodrigo Paz Pereyra y contó además con la participación de asambleístas nacionales y departamentales.





