Intentaron sobornar a la Policía para escapar
Suman tres denuncias a estafadoras de las pepitas de oro
De acuerdo a la investigación preliminar, las sospechosas se trasladaban por distintas ciudades del país para captar a sus víctimas en espacios públicos.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) reportó que hasta este lunes ya se presentaron tres víctimas a declarar en la investigación contra dos mujeres que presuntamente se dedican a estafar vendiendo pepitas de oro falsas y que habrían intentado sobornar a policías para evitar que las aprehendan.
De acuerdo a la investigación preliminar, las sospechosas se trasladaban por distintas ciudades del país para captar a sus víctimas en espacios públicos.
Antecedentes
El caso salió a la luz la tarde del sábado 11 de julio cuando efectivos de la fuerza anticrimen capturaron a dos mujeres, una identificada como Vanesa de 46 años y otra llamada Magali de 50 años de edad, en inmediaciones de la calle Bolívar y Méndez. Ambas supuestamente estafaban con la venta de falsas pepitas de oro.
Las sindicadas se pusieron nerviosas al ver a los uniformados y trataron de escapar subiéndose a un micro de transporte público, pero ellos las siguieron y abordaron el vehículo. Al requisarlas, constataron que llevaban consigo una bolsa con piedras de color amarrillo y dos fajos de dinero en dólares. Luego se constató que tanto las pepitas como los billetes eran falsos.
Cuando los policías les dijeron que serían trasladadas a la FELCC, las mujeres intentaron sobornarlos ofreciéndoles 400 dólares. Sin embargo, los funcionarios rechazaron el dinero y las condujeron a dependencias de la fuerza anticrimen para luego dar parte al Ministerio Público, que ya abrió una investigación por presunto delito de estafa.
Al momento de la intervención no había víctimas presentes, pero las autoridades convocaron por redes sociales a personas que hayan sido engañadas. Este lunes esta unidad policial reportó haber atendido ya a tres denunciantes.
Las primeras investigaciones permitieron establecer que las sindicadas viajaban de departamento en departamento para asentarse en plazas y sitios con gran afluencia de personas. Interceptaban principalmente a personas de la tercera edad para ofrecerles las pepitas indicando que provenían de las minas y que estaban en precios bajos. Las víctimas que caían en el engaño les entregaban sus ahorros.





