Cartografía Mundialista
Usted ha sido testigo de una hazaña
Sepa que recordará la noche del 16 de junio, lo que estaba haciendo, comiendo y algún que otro detalle fantástico que irá sumando con el paso de los años. Esto recién comienza
Los tres goles de Lionel Messi en el debut de Argentina en el Mundial 26 ya queda en la historia. Y todos recordarán qué estaban haciendo, cómo lo estaban mirando y hasta qué estaban bebiendo en la noche fría del 16 de junio.
Sabe Messi que quedará en la historia; por eso llora. Lo sabe como buen argentino que es ¿cómo es eso? se puede averiguar el ADN caminando por las calles de las ciudades y hablando con su gente. En las tribunas de las canchas, en los murales y en las tapas de los diarios de todo el mundo. El argentino sabe que tiene una oportunidad y la aprovecha.
Hablamos acá solo de deportes.
Andando por las calles de Buenos Aires, Rosario, Córdoba o Salta uno adquiere dimensión de las hazañas argentinas. En el Mundial 66, hablando con Cantín, salió el recuerdo de Antonio Ubaldo Rattín, que tuvo la expulsión más larga de la historia de los campeonatos porque demoró más de 10 minutos en salir del campo de juego ya que nadie le explicaba los motivos de la tarjeta roja. Al salir estrujó el banderín de Inglaterra y se sentó luego en la alfombra roja de la reina. Por este suceso, en el siguiente mundial, crearon la tarjeta amarilla.
Historias como estas, de argentinos, hay cientos. Se juntan en los bares, provocan admiración y todos quieren ser como Maradona. Pero hay muchos.
Oscar "Ringo" Bonavena diciéndole "chicken" a Muhammad Alí o Cassiu Clay. Perdió, pero nadie olvida el pesaje y la noche en el Madison Square Garden donde le "movieron la estantería" al campeón. Las peleas de Monzón, Nicolino Locce "el intocable" o el triunfo épico de "Locomotora" Castro que salió mejor que en la película de Rocky Balboa, se juntan con la "Mano de D10s" y el mejor gol de todos los mundiales que el Diego le hizo a los ingleses en el 86, el triunfo a los brasileños en el 90, con el hipotético y nunca comprobado, cambio de bebidas; los 6 goles a Perú en el 78, los penales de Goycochea, el día que le cortaron las piernas a Maradona. La final con Holanda en el 78 y la arremetida de Kempes como un tanque.
Los cinco campeonatos de Fórmula 1 que ganó el maestro Juan Manuel Fangio, entre 1951 y 1957. "Pascualito" Pérez, el primer campeón mundial argentino de boxeo en 1954. La "Generación Dorada", con Emmanuel Ginóbili a la cabeza, que ganó la medalla de oro en Atenas 2004 enfrentando a EEUU con las estrellas de la NBA. O Juan Martín del Potro que le ganó a Roger Federer el Abierto de EEUU, en 2009, son sólo algunas de las hazañas que los más viejos cuentan como leyendas.
Ni hablemos de los clubes, las Copas Libertadores, las Intercontinentales, el gol de Juan Carlos "el Chango" Cárdenas, en el 67, cuando Racing de Avellaneda enfrentó al Celtic de Escocia en el partido desempate de la Copa Intercontinental, en el Estadio Centenario de Montevideo. Son historias apasionantes. O cuando Riquelme volvió loco, con su Boca Juniors, a un Real Madrid pletórico de estrellas que se hacían llamar "los galácticos", en el 2000, en Japón.
Los más viejos cuentan esas historias con apasionamiento, admiración y siempre dando algún detalle que distingue a los argentinos. Es que en los potreros se aprende a jugar con todo en contra, en las escuelas de fútbol ponen un árbitro totalmente parcial que inclina la cancha adrede. En Argentina se juega sin público visitante, con toda la hinchada en contra, en cualquier campo de juego, con cualquier pelota; con hambre. Recordadas son las palabras de Menotti a Maradona cuando miraban un entrenamiento de los alemanes. Le dijo don César Luis al "Pelusa": "Usted es más fuerte que cualquiera de ellos ¿Usted cree que alguno de estos rubios habría sobrevivido en Villa Fiorito?".
Un 17 de junio como hoy, pero de 1821, moría Martín Miguel de Güemes, artífice de la libertad de gran parte del continente, aliado del Moto Méndez. Todo argentino te va a contar la hazaña de la toma de la fragata Justina, sobre cómo el salteño derrotó, a caballo, un barco inglés sobre el Río de la Plata, en agosto de 1806, durante las Invasiones Inglesas. "A caballo pibe, el gaucho fue, enlazó al barco y sus hombres abordaron y derrotaron a los ingleses". Eso contaría cualquier argentino con los detalles que uno nunca sabrá cuáles son realmente verdaderos.
Las historias de las hazañas argentinas son interminables. Sin dudas que el partido de anoche ya quedó marcado entre los relatos que se contarán, dentro de muchos años, sobre cómo un veterano de 38 años metió 3 goles en la apertura del mundial 2026. Pero este campeonato será el más largo de la historia y nadie sabe cómo terminará...
En medio de la vorágine noticiosa del país, más crispado que de costumbre, tres de las mejores plumas del país se unen para ofrecer una crónica mundialista distinta. Desde este martes y hasta la final del 19 de julio, Erik Ortega, Alfonso Cortez y Rafael Sagárnaga, coordinados por el director de El País Jesús Cantín, compartirán reflexiones, emociones y expresiones del “evento futbolístico más grande del planeta” y todo lo que mueve a su alrededor, porque “el fútbol nunca fue solo fútbol”, sino una excelente metáfora a través de la que se explica la vida, el mundo y sí, también el propio fútbol.
De momento se han sumado Karina Vargas, Mariana Ruíz, Marcelo Suárez y Pablo Carbone ¿Quieres sumarte? Escríbenos a [email protected]








