Gobierno y COB retoman el diálogo en medio de denuncias de violencia en El Alto
La reunión fue reprogramada para las 16:00 de este miércoles en el Banco Central de Bolivia. El Ejecutivo asegura que existen grupos que buscan impedir una salida negociada al conflicto que afecta al país desde hace más de 40 días.
El Gobierno nacional confirmó que el diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB) se instalará este miércoles a las 16:00 en instalaciones del Banco Central de Bolivia (BCB), luego de que la reunión prevista para las 09:00 fuera postergada por razones logísticas relacionadas con la cantidad de participantes convocados.
Durante una conferencia de prensa, el vocero presidencial José Luis Gálvez aseguró que el encuentro sigue en pie y destacó que la prioridad es avanzar hacia una solución negociada que permita superar el conflicto y restablecer la normalidad en el país.
“Lo importante es que el diálogo está en pie y que se realizará esta tarde. La población debe conocer que el retraso responde únicamente a aspectos logísticos”, afirmó.
Gobierno denuncia hechos violentos en El Alto
Además de informar sobre la reprogramación del encuentro, el Ejecutivo denunció la toma e incendio de una subalcaldía en el Distrito 8 de El Alto, hecho que atribuyó a personas ajenas al sector.
Según Gálvez, entre 60 y 70 individuos que no pertenecerían al distrito habrían protagonizado los actos vandálicos, que incluyeron la destrucción de bienes públicos y el incendio de instalaciones municipales.
La autoridad sostuvo que estos hechos buscan “romper cualquier iniciativa de diálogo” y afirmó que la Policía fue desplegada tras recibir numerosas solicitudes de ayuda de vecinos de la zona.
“Son acciones violentas que pretenden impedir una salida dialogada a la crisis. No representan a los vecinos, comerciantes, estudiantes ni a la población que quiere volver a la normalidad”, señaló.
Asimismo, informó que algunas personas ya fueron identificadas y que se iniciarán las denuncias correspondientes en el marco de las investigaciones.
Las condiciones planteadas por la COB
El diálogo se desarrollará en un contexto marcado por las demandas planteadas por la COB y otros sectores sociales, que han solicitado garantías para sus dirigentes, la no judicialización de la protesta y la consideración de medidas como una eventual amnistía.
Consultado sobre estos planteamientos, el vocero indicó que todas las propuestas serán analizadas dentro del marco constitucional y legal, aunque remarcó que los actos violentos no pueden quedar al margen de la justicia.
“La protesta pacífica está plenamente garantizada por la Constitución. Lo que no puede confundirse con protesta son los actos que vulneran la ley o generan daños a terceros”, sostuvo.
Gálvez evitó adelantar criterios sobre pedidos específicos como la amnistía, pero aseguró que cualquier solicitud será evaluada en las mesas de diálogo.
El Gobierno apunta al evismo
Durante la conferencia, el vocero también cuestionó la posición de sectores vinculados al expresidente Evo Morales, que en las últimas horas calificaron el escenario político como una “batalla”.
Según la autoridad, las expresiones y acciones que promueven la confrontación no están dirigidas contra el Gobierno, sino contra la población boliviana que demanda soluciones a la crisis.
“Las declaraciones de guerra o batalla terminan afectando al pueblo boliviano. Lo que la ciudadanía espera es una salida democrática y pacífica”, manifestó.
Asimismo, reiteró que Morales debe responder ante la justicia por los procesos que enfrenta y afirmó que los conflictos actuales no pueden centrarse en intereses particulares.
Daños económicos y responsabilidades
Otro de los temas que podría ingresar a la discusión es el impacto económico de las movilizaciones y bloqueos. El Gobierno recordó que distintos sectores han denunciado millonarias pérdidas durante las últimas semanas y sostuvo que también debe analizarse la responsabilidad por los daños ocasionados.
“Hay preguntas que la población quiere responder: qué pasa con las pérdidas económicas, con los fallecidos y con los daños provocados durante este tiempo. Es un tema de justicia y equidad”, señaló Gálvez.
La autoridad remarcó que el objetivo del diálogo no es profundizar las diferencias, sino construir soluciones que permitan evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.
Llamado a la pacificación
De cara a la reunión de esta tarde, el Gobierno insistió en la necesidad de garantizar la libre circulación de alimentos, medicamentos, oxígeno y combustibles, y pidió a los sectores movilizados contribuir a la pacificación inmediata del país.
Aunque confirmó que no existe una invitación formal a la Iglesia Católica ni a otras instituciones como la Defensoría del Pueblo, el vocero consideró positiva la participación de actores que puedan aportar a la construcción de consensos.
“Esto está terminando. Necesitamos cerrar este capítulo y asegurarnos de que no vuelva a suceder. Los bolivianos queremos recuperar la normalidad y hacerlo dentro del marco democrático”, concluyó.
La reunión entre el Gobierno y la COB es vista como uno de los principales intentos para encauzar una salida política al conflicto que mantiene al país bajo tensión y que ha generado impactos económicos, sociales y de abastecimiento en distintas regiones.








