Tarija registra casos de síndrome mano-pie-boca, una enfermedad viral contagiosa
La directora del SEDES, Sara Cuevas, explicó que la enfermedad afecta principalmente a menores de cinco años. No existe un tratamiento específico y la atención se concentra en aliviar los síntomas.
En Tarija se reportan varios casos de síndrome mano-pie-boca, una enfermedad viral contagiosa que afecta principalmente a niños en edad preescolar. La directora del Servicio Departamental de Salud (SEDES), Sara Cuevas, explicó que se trata de una infección propia de la infancia que puede presentarse durante todo el año, aunque en determinados periodos aumenta la cantidad de casos.
La autoridad aclaró que esta enfermedad no es de notificación obligatoria, por lo que el sistema de salud no cuenta con un registro oficial que permita establecer la cantidad de personas afectadas en el departamento.
“Es una enfermedad que está siempre presente, solamente que hay épocas en que hay una mayor prevalencia de casos”, señaló Cuevas, quien pidió tomar en cuenta sus características y los cuidados necesarios para atender a los niños afectados.
Fiebre y ampollas entre los principales síntomas
La enfermedad suele manifestarse inicialmente con fiebre, que puede ser elevada, seguida de pequeñas ampollas o lesiones en las palmas de las manos, las plantas de los pies y el interior de la boca.
Según Cuevas, las lesiones bucales suelen ser las más molestas, debido al dolor que provocan y a la dificultad que pueden generar para que los niños coman y beban con normalidad.
Los menores de cinco años, especialmente quienes se encuentran en edad preescolar, son los más afectados.
No existe un tratamiento específico
La directora del SEDES explicó que, al tratarse de una enfermedad viral, no existe un medicamento específico para eliminar el virus y la recuperación suele producirse de manera espontánea.
La atención se concentra en aliviar las molestias, controlar la fiebre y ofrecer alimentos blandos que faciliten la alimentación cuando existen lesiones en la boca. También es importante asegurar una adecuada ingesta de líquidos para evitar la deshidratación.
Aunque la enfermedad generalmente evoluciona favorablemente, se recomienda buscar atención médica si el niño no puede beber líquidos, presenta signos de deshidratación, fiebre persistente o un deterioro de su estado general.
El síndrome mano-pie-boca se transmite con facilidad, por lo que las medidas de higiene, como el lavado frecuente de manos y la limpieza de superficies, contribuyen a reducir la propagación de la infección.








