Comité del Canto y Aloja aún no responde a artistas
Ni un cuestionario formal de 18 preguntas ni un pronunciamiento firmado por catorce artistas y cuatro organizaciones culturales lograron una respuesta sustantiva del comité organizador en más de una semana.
Este medio se contactó con el comité organizador del XXXVII Festival del Canto y Aloja el 9 de septiembre para conocer su versión sobre la descalificación de la ganadora del primer lugar de Solistas Mayores, Lipsy Lucía Aramayo Solano, y para plantear un cuestionario formal de 18 preguntas sobre la causal invocada, la aplicación pareja del reglamento y el procedimiento seguido antes de la premiación. Más de una semana después, no existe una respuesta.
El primer contacto se hizo con Carlos Daniel Jauregui, coordinador del comité, según figura en la convocatoria oficial. Hasta el cierre de esta nota, Jauregui no respondió a llamadas ni mensajes, ni siquiera cuando se le remitió el cuestionario completo por escrito.
Fátima Mendoza, de la Comisión de Cultura, sí contestó, aunque sin abordar ninguna de las 18 preguntas. El 9 de septiembre escribió: “En el transcurso de la tarde nos pondremos en contacto por favor”.
El 11 de septiembre, Mendoza volvió a escribir para derivar la consulta hacia Jauregui: “Por favor a través de él se definirá sobre la postura que se determine”. En el mismo mensaje explicó que el comité prefiere no dar entrevistas “antes de precautelar que no se empañe” lo que llamó “nuestro patrimonio cultural declarado por la Unesco” —la declaratoria de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad corresponde a la Fiesta Grande de San Roque en su conjunto—, además de la imagen de la concursante y del resto de participantes. Cerró pidiendo comprensión y que San Roque “interceda... para que cese toda esta situación”. Este medio solicitó nuevamente que Jauregui respondiera al menos los mensajes.
El mismo 9 de septiembre, el día en que este medio hizo su primer contacto con el comité, catorce artistas y gestores culturales de Tarija —entre ellos una integrante del directorio de la Asociación de Mujeres Artistas (AMART), un director de teatro y varios músicos independientes— firmaron junto a cuatro colectivos culturales un pronunciamiento público exigiendo una explicación “pública, escrita y fundamentada” de la descalificación, la identificación de la norma presuntamente infringida y de la autoridad responsable, además de una revisión transparente de lo actuado. El documento cuestiona directamente que el fallo del jurado, descrito en el propio reglamento como “definitivo e inapelable”, haya sido revertido por el comité sin ese respaldo normativo explicado, y calificó de “mala fe” el hecho de que se anunciara un primer lugar vacante y luego se ejecutara en el escenario un podio distinto. A la fecha, el comité tampoco ha respondido a ese pronunciamiento.
Ocho días después del envío del cuestionario, el comité no ha aclarado la definición de “material discográfico” que aplicó, no ha confirmado si revisó el mismo criterio en las demás finalistas, no ha explicado quién tomó la decisión de anular el primer lugar ni por qué no se respetó el acuerdo pactado minutos antes de la premiación, no ha emitido la resolución escrita que la propia Aramayo solicitó por nota formal el 7 de septiembre, y no ha respondido tampoco al pronunciamiento firmado por artistas y organizaciones culturales de la ciudad.








