Comité anula primer lugar del Festival del Canto y Aloja 2026
Lipsy Aramayo fue coronada por el jurado en Solistas Mayores, pero minutos antes de la premiación el comité organizador revirtió el resultado alegando un video considerado material discográfico, sin resolución escrita.
Tarija vive un episodio inusual en la historia reciente del Festival del Canto y Aloja, que ya cuenta con 37 ediciones. El jueves 3 de septiembre, Lipsy Lucía Aramayo Solano, conocida en redes como Lilu, interpretó “Lágrimas del Pilcomayo” de Yalo Cuéllar y, según la evaluación del jurado calificador, obtuvo el primer lugar en Solistas Mayores. El resultado se publicó oficialmente el 4 de septiembre en los canales de la Secretaría Municipal de Turismo.
Esa misma noche, minutos antes de la premiación, todo cambió. Un representante del comité organizador citó a las tres finalistas y les informó que padres de otros concursantes habían objetado un video de Aramayo —un cover de “Respira”, de Natalia Doco, filmado meses atrás con apoyo de un pequeño equipo audiovisual—, alegando que se trataba de “material discográfico” prohibido por la convocatoria. Se acordó, según todas las versiones, dejar el primer lugar vacante. En el escenario, sin embargo, el podio fue reordenado por completo y apareció un tercer nombre no contemplado en el pacto previo.
El jurado Paolo Farfán salió al cruce el 6 de septiembre y aclaró públicamente que la anulación “no fue tomada por el jurado” sino por el comité, y que, desde la valoración artística, Aramayo había sido la merecedora del primer lugar. Fátima Mendoza, de la Comisión de Cultura, reconoció en entrevista con este medio que hasta el 7 de septiembre no existía resolución formal por escrito, aunque sostuvo que se había “omitido cierta información” prevista en la convocatoria.
Especialistas consultados coinciden en dos observaciones. Primero, que la convocatoria no define “material discográfico”, y ese término suele reservarse para producciones con distribución comercial y regalías, no para un cover amateur sin monetizar. Segundo, y más determinante, que el reglamento del festival establece que la nómina del jurado es “definitiva e inapelable”, por lo que la intervención del comité sobre el orden de mérito plantea un problema de competencia, pues la decisión se tomó de forma apresurada, delegada a las propias concursantes, y sin respetar después el acuerdo pactado minutos antes de subir al escenario.
Aramayo, mediante una nota formal presentada el lunes 7 de septiembre, pidió al comité un pronunciamiento escrito y público sobre lo actuado, sin reclamar el trofeo ni cuestionar a las demás concursantes. La organización aún no ha emitido una resolución fundamentada, mientras la controversia divide a artistas, familias y al propio comité.








