Daniel Campos, pianista argentino-francés, dará recital en Tarija
El artista, formado en París junto a discípulos de Alfred Cortot, presentará obras de Chopin, Liszt, Debussy, Ravel, Ginastera y Piazzolla este viernes 28 de agosto en la Casa de la Cultura
El pianista Daniel Campos, argentino de nacimiento y residente en Francia desde hace más de dos décadas, se presentará este viernes 28 de agosto a las 19:30 en el Auditorio de la Casa de la Cultura de Tarija, con entrada popular de 30 bolivianos.
Nacido en Salta en 1980, Campos inició su formación a los ocho años bajo la guía de Alicia Carbonell, discípula de la tradición del maestro Vincenzo Scaramuzza, la misma escuela que formó a Martha Argerich. A los diez años debutó en público, y desde entonces construyó una carrera jalonada de reconocimientos: el Primer Premio en el Encuentro Internacional de Niños y Jóvenes Músicos de Córdoba en 1999, y dos años después la Beca Drago Mitre, uno de los concursos más prestigiosos de Argentina, que lo llevó a tocar en el Salón Dorado del Teatro Colón y abrió las puertas de su perfeccionamiento en Francia.
En París obtuvo el Diploma Superior de l'École Normale de Musique y del Conservatoire de Bagneux, y desde 2003 se formó junto a Monique Deschaussées, heredera directa del legado pianístico de Alfred Cortot y Edwin Fischer, un vínculo que el propio artista describe como decisivo en su desarrollo musical y humano. Desde entonces se ha presentado en salas y festivales de Francia, España, Bélgica, Holanda, Italia, Egipto, Serbia, Polonia y Suiza, además de ser invitado del Mozarteum Argentino.
Sobre su paso por Tarija, Campos anticipó el recital en sus redes sociales: "Contento de brindar este Recital en tan lindo lugar", escribió, agradeciendo la invitación de la Casa de la Cultura. El programa reunirá piezas de Chopin, Liszt, Debussy, Ravel, Ginastera y Piazzolla, aunque el pianista prefiere no cerrar un repertorio definitivo hasta conocer el instrumento: cada piano —eléctrico, acústico o clavicordio— responde con matices sonoros distintos, y es esa relación íntima entre intérprete e instrumento la que termina de definir qué obras cobrarán vida esa noche.
Pedagogo además de concertista, Campos dirige su propia escuela de música en París, donde dedica especial atención a la difusión del repertorio argentino entre sus alumnos, un compromiso que también atraviesa su presencia en festivales y masterclasses internacionales.








