Casa de la Cultura plantea volver a depender del Gobierno nacional
Ante la asfixia financiera que impide cubrir gastos operativos, trabajadores plantean que el Tesoro General de la Nación (TGN) garantice los recursos para asegurar su funcionamiento.
Frente a la crisis económica que atraviesa la Casa de la Cultura de Tarija y la incertidumbre del futuro administrativo de uno de los principales patrimonios culturales del departamento, surge la propuesta de que el Gobierno nacional retome la competencia de su financiamiento, al considerar que las administraciones departamental y municipal ya no cuentan con la capacidad económica para garantizar su funcionamiento.
El planteamiento fue realizado por el trabajador de la Casa de la Cultura, Eddy Arce, quien en entrevista con Plus TLT, explicó que la institución enfrenta serias dificultades para cubrir gastos básicos de operación, pese a los ingresos que genera mediante el alquiler de algunos de sus ambientes.
Arce recordó que la Casa de la Cultura no depende administrativamente ni de la Gobernación, ni del Municipio, sino que constituye una entidad autónoma, situación que actualmente dificulta la obtención de recursos suficientes para su sostenibilidad.
"Nosotros no somos empleados ni de la Gobernación, ni de la Provincia, ni del Municipio. Somos funcionarios de la Casa de la Cultura de Tarija", afirmó.
Ante ese panorama, señaló que una de las alternativas que comienza a analizarse consiste en devolver la competencia financiera al nivel central del Estado, para que sea el Tesoro General de la Nación (TGN) quien garantice los recursos destinados al funcionamiento del principal centro cultural del departamento.
Según explicó, el planteamiento no implica renunciar a la autonomía institucional, sino restituir el mecanismo de financiamiento que existía anteriormente.
Crisis alcanza los servicios básicos
Arce advirtió que la situación financiera llegó a un punto crítico, al extremo de poner en riesgo el pago de servicios básicos como energía eléctrica, agua e internet.
Indicó que la institución incluso perdió su página web oficial por no contar con 70 dólares para renovar el dominio, pese a que el portal acumulaba más de cinco millones y medio de visitas.
"Hoy pensamos más en cómo pagar la luz, el agua o el internet que en las actividades culturales que vamos a desarrollar mañana", lamentó.
A pesar de la crisis, aseguró que los trabajadores mantendrán la defensa de la autonomía institucional y evitarán cualquier intento de politización.
Arce recordó que, tras una huelga de hambre realizada el 22 de noviembre del año pasado, la institución recuperó la administración del teatro, que durante doce años permaneció bajo control de distintas gestiones de la Gobernación.
Actualmente, dijo, el escenario mantiene una agenda prácticamente completa durante todo el año y genera ingresos mediante el alquiler de sus instalaciones. Sin embargo, esos recursos han debido destinarse al pago de salarios y gastos operativos, en lugar de invertirse en actividades culturales o en el mantenimiento de la infraestructura.





